Ambos alcaldes recalcan problemáticas ajenas a los concellos que restan censados, como la desconfianza para alquilar por la okupación
18 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El riesgo cada vez más real de que A Estrada y Lalín puedan perder la categoría si bajan de los 20.000 habitantes, más tras conocerse los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) del primer semestre del 2025, generan preocupación en ambos concellos. Así lo expresaban ayer los dos alcaldes, aunque prudentes en espera de consultar con los técnicos municipales para constatar si esa tendencia bajista continuó hasta el cierre del pasado año. Además, incidían en las diferencias entre las cifras dadas por el INE y por el IGE, estas últimas más negativas. Pero ambos confiaban en haber cerrado el 2025 por encima de esa fatídica barrera de los 20.000 censados.
Pero tanto José Crespo (Lalín) como Gonzalo Louzao (A Estrada) ponían el foco en problemáticas ajenas a los propios concellos que perjudican la consolidación o incremento de censados. En este caso «disparan» al Gobierno central y una legislación lesiva, que desalienta al alquiler a los dueños de pisos vacíos ante los riesgos de okupación.
«Manter os 20.000 habitantes non depende dunha operación política, depende da evolución en temas como a creación de postos de traballo, no que estamos empeñados, e se os hai vaise manter e senón, pois non», resaltaba Crespo, lamentando que la realidad radica en que hay más defunciones que nacimientos, por lo que hay esa posibilidad de perder la categoría. A esa mayor oferta laboral suma la vivienda como una necesidad para asentar o atraer población. Y cifró en más de 1.500 los pisos vacíos pero sus dueños declinan alquilar «porque a lexislación nosa é moi mala e non protexe para nada ao propietario», cargando con políticas de izquierdas en Madrid que buscan demonizar no a quien tiene «vinte ou trinta pisos senón ao que ten un segundo piso que gañou co seu esforzo e traballo aos que tratan case como delincuentes, cando son os que okupan».
Crespo abogó por cambiar la legislación, remarcando que la desokupación en 24 horas se aprobó en el Senado a propuesta del PP, pero está bloqueado en el Congreso. Pero sumó otra propuesta también refrendada en la Cámara Alta para modificar el código penal para no sea delito cortar suministro ante una okupación, con votó en contra de PSOE y BNG, pero también está paralizado en el Congreso. «É o mundo ao revés», sentenció el senador y regidor lalinense.
En la necesidad de abaratar la vivienda y que haya más construcción coincidían ambos regidores. Pero Gonzalo Louzao también apuntaba a esa falta de seguridad jurídica para alquilar que retiene a los propietarios. Apuntó el intento de dinamizar el mercado por parte del Concello con un registro para poner en contacto a dueños y demandantes de pisos, pero que no funcionó por ese temor a pesar de las bonificaciones del IBI ofertadas. Cifró en más de un millar los pisos vacíos en A Estrada, apuntando la necesidad de impulsar más vivienda tanto pública como privada.
Crespo recalcaba que además si hubiera facilidades para alquilar se lograría abaratar el precio y evitar por ejemplo que personas que trabajan en Lalín terminen viviendo en Vila de Cruces, como ocurre con peruanos traídos por un empresario, u otros sitios más baratos. «Ten que haber onde alugar, xa non imos mirar que haxa onde mercar, que tamén, pero é difícil», remarcó.
Los dos alcaldes prevén analizar de inmediato la situación para ver dónde pueden incidir para reconducir la tendencia bajista de población y evitar esa pérdida de los 20.000 habitantes.
El BNG lalinense pide políticas sociales ante la sangría demográfica
El BNG lalinense alertó de la sangría demográfica constatada en los datos del IGE, con 20.107 habitantes. Una cifra «arripiante» para el portavoz municipal de la formación nacionalista, Paco Vilariño, que incidió en la caída de 251 censados entre julio del 2024 y julio del 2025, el 58 % del total en ese período en toda la comarca dezana. Y además en un marco de crecimiento en Galicia, mientras en Deza se bajó en un año en 433 habitantes, más de 200 solo en el primer semestre del pasado año, con 148 en Lalín.
Recuerda Vilariño que detrás de esa caída poblacional está la «ausencia total de políticas para a xente que practica o goberno municipal do PP, empeñado en obras faraónicas, e que fai tempo que deixou de lado o benestar da veciñanza como obxectivo». Aludía el portavoz nacionalista al cierre de 38 comercios en un año y donde el PIB por habitante está 4.000 euros por debajo de la media gallega.
Lamentan que el gobierno local ni siquiera haga seguimiento de los indicadores económicos y demográficos oficiales para diseñar políticas municipales. Tildan de «moi alarmante e preocupante» la situación actual, con un PP que «pensa que con dar unhas cestas natalicias xa cumpriu coa veciñanza». Creen que su política de «cemento e paparotas» acabará por provocar que se baje de categoría y «isto non é unha broma» ya que habrá menos financiación para dar servicios. Reclaman atención a las demandas vecinales y sentarse con partidos y colectivos sociales para atajar la situación.
Acciones para generar empleo con ampliaciones de polígonos y mejora de las comunicaciones
Gonzalo Louzao ponía el foco en el esfuerzo desde el Concello por ofrecer mejores servicios que atraigan población. En esa línea incluyó la ampliación del polígono de Toedo para implantar nuevas empresas y generar empleo, una medida que también citó José Crespo en alusión a la cuarta fase de Lalín 2000. El regidor estradense incidió también en la conclusión de la autovía hasta A Estrada, confiando en que las oportunidades que genera lleguen a tiempo para evitar la caída de categoría.
Los dos alcaldes lamentaban además que haya muchos residentes sin empadronar, a pesar de campañas para animar a hacerlo ya que están beneficiándose de los servicios públicos municipales. En muchos casos de gente con la que tienen trato pero aducen por ejemplo el arraigo con su lugar de nacimiento.
Crespo sumó el tirón transversal que puede generar la propia Feira do Cocido, avanzando que habrá un estudio integral para evaluar su impacto económico y poblacional.