PP y BNG cuestionaron la involución democrática del PSOE, que asegura buscar más agilidad en las contrataciones a través de la junta de gobierno
27 may 2021 . Actualizado a las 21:13 h.La ausencia del edil Klaus Brey, tras presentar su renuncia hace unos días al acta, obligó este jueves al regidor socialista de Silleda a ejercer su voto de calidad en varias ocasiones durante el pleno ordinario. Una sesión donde hubo momentos de tensión, con una llamada al orden de Manuel Cuíña al portavoz del grupo municipal popular, Ignacio Maril, por una referencia a su casa. Pero sin duda la mayor controversia surgió al aprobarse la delegación de competencias del pleno en la junta de gobierno local en materia de contrataciones. Tanto PP como BNG tildaron esa decisión como muy grave al sustraer al control, fiscalización y debate por la corporación de cuestiones importantes para la ciudadanía.
En su intervención, Ignacio Maril aludió a que el PSOE defendía esa medida para agilizar las contrataciones de obras y servicios. Y desvelaba los incumplimientos en este tipo de expedientes que refleja el informe de evaluación de riesgos en el control interno de Silleda, elaborado por el interventor. Un documento donde se recoge que hay expedientes de contratación incompletos, falta de procedimientos y cesión ilegal de trabajadores, así como utilización indebida del contrato menor o tramitación y ejecución irregular de contratos mayores.
El portavoz popular habló de involución democrática y bomba de relojería las decisiones del gobierno local, mientras su homónima del BNG, Tania Cornada, tiró mano de retranca para preguntarse porqué necesitaban delegar competencias en la junta de gobierno local para ser ágiles cuando tienen mayoría absoluta, cinco dedicaciones exclusivas y trabas a la oposición en horarios de plenos o acceso a servicios. Tildó de insulto a una parte de los vecinos la medida, representados por PP y BNG, cuestionando que la decisión llegue de un alcalde socialista. «Espero que isto non teña que ver coa chegada da nova concelleira socialista», dijo.
El regidor insistió en que la delegación de competencias permitirá agilizar proyectos, además de permitirlo la ley. Cuíña replicó a Cornado que no hiciese cábalas personales al no saber quién iba a ocupar la plaza dejada por Brey, aunque después -al abordar su cese- sí avanzó que sería Paula Fernández la sustituta. En el turno de réplica, Maril acusó a Cuíña de no dar la cara ante los vecinos y sustraer el debate democrático en pleno, «pero van vendo as mentiras que di», mientras Cornado concluyó que podía ser legal la decisión pero también «falta de ética política e me doe persoalmente».
Cese de Klaus Brey
Con sorpresa de todos los grupos y a petición de la secretaria, se votó el cese de Klaus Brey como concejal, posicionándose a favor el PSOE y absteniéndose PP y BNG. Manuel Cuíña explicó que el edil intentó hasta el último momento estar en el pleno pero no pudo acudir, agradeciendo en su nombre, del gobierno y de la corporación su trabajo de diez años en el Concello. Defendió su altura de miras hacia los vecinos y adoptando con valentía la decisión de dejarlo aunque «puido estar navegando os dous anos que restan de mandato» porque no podía afrontar su trabajo. Desde el PP, Maril le deseó lo mejor en lo personal, apuntando que su trayectoria está para ver y valorar, pero entendiendo que había poco que agradecerle en cuanto a servicio público con polémicas en los dos últimos mandatos. Cornado también le deseó suerte en su nueva andadura personal, que su renuncia llega tarde pero se congratuló que la adopte para atender cuestiones familiares que habitualmente se veían obligadas a afrontar las mujeres.
Preocupación por el aparcamiento para Progreso al requerirse un nuevo convenio
En la sesión se dio luz verde a tres modificaciones de créditos, como el destino de más de 600.000 euros previstos para la nueva casa consistorial para viales. El PP cuestionó que se tenga que ir a estas fórmulas, tildando los presupuestos de improvisados y requiriendo por ello cambios. El BNG se congratuló de esa partida para el rural, pero aludió a que hacía cuatro meses se negó desde el gobierno local que estuviese desatendido. Citó la tardanza en casi un año en reparar el vial de Vilaverde, a un mes de que acabe el curso en el colegio Ramón de Valenzuela. Cornado pidió que los técnicos fijen los criterios para actuar en las pistas que más lo necesiten.
Cuíña insistió en que aprueban los presupuestos en plazo, al inicio del año, lo que puede motivar ajustes por la vía de modificación de créditos, algo perfectamente legal. Tildó de discursos vacíos los de la oposición y defendió las fuertes inversiones en mejoras viarias desde que el PSOE entró en el gobierno en el 2007. Maril le rebatió, aludiendo al del 2019, que es mentira que se aprueben los presupuestos en tiempo y forma, ya que entonces se prorrogó el del 2018.
Otra modificación de crédito, en torno a la recogida de residuos, también generó polémica sobre la necesidad o posibilidad de instalar composteros en Silleda y A Bandeira. Mientras, la tercera modificación, vinculada a la posterior aprobación de la obra de humanización de la calle Progreso, generó preocupación en PP y PSOE. En ese cambio se incluye partida de 25.000 euros, entre otros para el cableado robado de la segunda fase del polígono y reposición de luminarias, para demoler la nave donde se habilitará aparcamiento público y que reducirá el impacto de plazas para estacionar por los trabajos en Progreso. Cuíña desveló que se tendrá que hacer un nuevo convenio que tenga en cuenta ese gastó a realizar, que se planteará a los propietarios para su aprobación. Se insistió en la necesidad de ese espacio disuasorio ante las obras en la calle.
Luz verde a ayudas a la hostelería, pero se piden para el comercio
La corporación silledense aprobaba por unanimidad la concesión de ayudas a la hostelería para paliar la crisis económica derivada del covid-19, con fondos propios y del Plan Concellos de la Diputación. El PP pidió unas bases operativas para atender a este sector, lamentando que no hubiese matices en el reparto por ejemplo para casas rurales, hoteles, pensiones,... Mientras el BNG pidió que también haya subvenciones municipales al comercio, lamentando ambas formaciones la falta de consenso con los grupos de la oposición. Cuíña defendió el porcentaje que se destina por el Concello a estas ayudas.