Manuel Pazo: «Muchos de los proyectos que se presentan no se llegarán a ejecutar»
DEZA
Defiende las ventajas de la energía eólica, que es «la apuesta de Europa»
28 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de la Asociación Eólica de Galicia, Manuel Pazo, señala que muchos de los proyectos eólicos que se están presentando en estos momentos «son como si fueran zonas de investigación y muchas de ellas tendrán informes negativos y no se podrán hacer». Recuerda que antes había unas zonas estratégicas y que hora «algunos están en algunas zonas imposibles que sabemos que no se van a realizar».
-¿Esa situación les perjudica?
-Tienes diez proyectos en zonas complicadas y salpica a todo el sector. Se liberalizó tanto el tema, que se presentaron en muchos sitios parques que son imposibles. Realmente donde tenemos ahora los molinos no existe ningún problema y los propietarios están encantados.
-¿A qué obedece este bum que vemos todos los días con anuncios de tramitaciones de proyectos en ciernes?
-Es un poco raro cuando se mezcla la política y el futuro. Todos sabemos que la transición energética, y sobre todo en Europa, y en los planes poscovid, uno de cada tres euros van estar dedicados a las energías renovables y a la transición energética. Entonces nosotros, en este aspecto, tenemos una situación muy favorable porque fuimos pioneros en ello.
-¿Qué riqueza aporta la eólica?
-En estos momentos en Galicia están trabajando más de 7.000 personas. Los arrendamientos están en 11 millones de euros. Tenemos 120 millones de recaudación de impuestos y estamos en 105 concellos. Se nos achaca mucho la repercusión que hay en el rural y realmente, en los sitios donde estamos ubicados sí que tiene una repercusión porque generalmente son concellos con presupuestos muy bajos y muchas veces hay una despoblación. Los aerogeneradores necesitan un mantenimiento constante y en esas zonas además de hacerle las labores de cortafuegos, está siempre gente joven trabajando y, en cierta forma, volviendo a esos lugares del rural. Galicia, era casi el único sitio de España donde se realizaba el molino pieza a pieza desde los tubos, las corona, los ejes, las palas, teníamos todo el ciclo de vida del aerogenerador.
-¿Los eólicos sigue generando protestas?
-Siempre estamos diciendo lo mismo. Tenemos que ponernos de acuerdo si queremos ese futuro o no lo queremos. En países nórdicos, verdes, ecologistas, los están instalando y no los consideran agresivos. Si están en su monte o delante de su casa es por algo. La otra alternativa de generación de electricidad es ecológicamente menos sostenible y sabemos los perjuicios que tiene la importación de combustibles fósiles. No hay forma más autónoma y más local que la generación de tu propio combustible. Genera el triple de empleo que la convencional y es una generación mucho más rural.
-¿Qué ganan las zonas donde están los aerogeneradores?
-Estamos ahora en 105 ayuntamientos, aunque bien es cierto que en alguno hay un molino, en otros 5 y en otros hay 50, y tenemos una recaudación de impuestos de unos 120 millones de euros al año, 60 autonómicos y 60 nacionales. Nosotros siempre estamos peleando desde la asociación que esos impuestos repercutan en las zonas donde están los aerogeneradores. Si normalmente estos ayuntamientos tienen un presupuesto de una media de unos dos millones de euros imagínate que les cae un millón de euros a mayores. Otra cosa es que ese reparto de impuestos no llegue a donde tiene que llegar. Hay que pensar que si la comunidad europea, la economía va hacia ese lado y hay una generación de empleo tenemos que definir política y socialmente si los queremos o no los queremos.
-Siempre se critica que generamos electricidad pero la pagamos más cara.
-Todo el mundo nos achaca el precio de la electricidad. No es culpa nuestra. Del recibo nosotros somos el 25 %, el resto son impuestos y demás. Cuanto más energía eléctrica se genere menos gas o menos petróleo tenemos que importar. Cuando sube la luz una semana se monta un escándalo general en el país. En estos momentos el petróleo está arriba de todo otra vez y parece que todo el mundo lo asume. Que la energía eólica se considere agresiva es algo que Europa no entiende porque es su apuesta.
-¿Cuántos parques se hacen al año? ¿Aumentan tanto?
-El año pasado se hicieron 30 y pico megavatios, este año se harán 60. Nosotros siempre quisimos hacer 500 MW al año que supondrían 500 millones euros de inversión anual para que la empresa auxiliar que tenemos en Galicia de obra civil, grúas, transportes, eléctricas, tengan un trabajo constante en los 10 años próximos.
-¿Son suficientes las garantías que se piden a los parques eólicos?
-La media de tramitación de parques es de 20 a 25 meses de tramitación ambiental con 12 o 14 organismos involucrados. Se mira de forma exhaustiva . A nosotros cualquier inconveniente hace que nos echemos para atrás. Necesitamos una garantía jurídica ambiental. Somos los primeros interesados en que ese documento sea perfecto. Si un concello o una comunidad no quiere un parque no lo va a tener porque a nadie se le impone. Los propietarios que tenemos están encantados. Son casi todas comunidades de montes no se expropia ninguna, el 85 o 90 % son montes vecinales en mano común que están encantados de recibir una renta de 10.000, 12.000, 13.000 euros por aerogenerador al año. A diario nos viene mucha gente a ofrecer montes. Queremos que sea un desarrollo sostenible. Todo lo que está presentado no se va a hacer. Tiene que pasar unos trámites muy exhaustivos.
-Cuando dice que habrá parques que no se harán, ¿a qué trabas se refiere? ¿Acabaremos rodeados de aerogeneradores?
-Las máquinas ahora son más modernas y aprovechan mejor el viento. Pero tenemos muchas cosas. Puede estar el Camino de Santiago, puede haber restos arqueológicos, haber una protección del paisaje, estar en la Rede Natura. Turismo tiene que opinar. Hay patrimonio cultural. No podemos desconfiar de los técnicos que llevan esos informes que son profesionales y muy capaces.
No nos interesa poner parques en lugares donde haya problemas. Son inversiones importantes las que están en juego.
-¿Las ayudas y esa apuesta europea hace también que cada vez haya más empresas que se sumen a la eólica?
-Siempre critican que las empresas son siempre las mismas, se habla de grandes multinacionales y de fondos buitres. Antes en Galicia teníamos una o dos empresas eléctricas y ahora en estos momentos en los parques eólicos funcionando hay una treintena de empresas diferentes. Esa diversificación es buena para todo. Evidentemente las grandes son las grandes y tienen mayor capacidad de inversión. Ahora todo se financia con fondos. Cuando vamos al banco a pedir una hipoteca no preguntamos de dónde viene el dinero.
-¿Un parque es garantía de un buen negocio?
- No, yo conozco también parques que fueron mal.
Una importante inyección de fondos para los concellos a través de impuestos
Para los concellos tener aerogeneradores en sus territorios supone un buen pellizco en muchos casos para las arcas municipales. En un primer momento con el cobro del ICIO con la construcción del parque, y después, vía impuestos. De la comarca de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, Dozón es el único concello que tiene el contador a cero por la falta de aerogeneradores. En el plato contrario de la balanza se encuentra el de Forcarei, que es el que suma más molinos, y, por tanto, el que más recauda. Ingresó el pasado año 144.234,43 euros por el IBI y 80.714,78 euros de IAE, a los que se suman unos 150.000 euros que le corresponden al año del Fondo de Compensación Ambiental. Desde el Concello cifran en 105 aerogeneradores los que están instalados en su territorio. En Lalín son 186.115,97 euros. A este dinero se suma el canon del Parque Eólico Singular, uno de los pocos que existen. En el 2020 fue de 54.084,48 euros. El Fondo de Compensación suma este año 105.791,74.
Ayudas
En Rodeiro los eólicos suponen a las arcas municipales unos 225.000 euros de ingresos anuales y algo más de 50.000 euros del Fondo de Compensación destinado a obras. En Silleda las cifras son más modestas. El Fondo supone un ingreso de 28.913, 85 euros y por los BICES de dos empresas se recaudan 41.644 y 26.057 euros, respectivamente.
En Cerdedo-Cotobade, el Fondo de Compensación Ambiental se traduce en la recepción de 27.000 euros por parte de la Xunta, mientras que se cobran 55.337 euros de IBI y 31.900 euros de IAE de empresas cuyo objeto es la producción de energía hidroeléctrica. En Vila de Cruces reciben 21.041 euros del Fondo de Compensación Ambiental. En Agolada el IBI de los parques eólicos proporciona unos ingresos de 75.545 euros, a los que se suman la ayuda correspondiente anual procedente del Fondo de Compensación Ambiental.
En A Estrada, el pasado año el Concello recaudó 5.662,60 euros en relación al parque eólico Couto de San Sebastián y 542,45 euros en relación al parque eólico Monte Arca. Las ayudas del Fondo de Compensación Ambiental sirven a los concellos para financiar una larga lista de actuaciones diversas que abarcan desde la dotación de nuevos contenedores o la compra de barredoras hasta distintas inversiones, entre ellas, algunas de mejora de eficiencia energética.