El Entroido se vivió para dentro

j. b. / r. g. LALÍN / LA VOZ

DEZA

Concursos virtuales y las redes alientan aire a la celebración

17 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Encontrar a personas disfrazadas se convertía ayer, martes de Entroido, casi tan difícil como buscar una aguja en un pajar. La pandemia trastocó una celebración a la que debería poner hoy colofón el Enterro da Sardiña o del Salmón, como promovieron desde hace algún tiempo en A Estrada. Una despedida triste a días de alegría que este año brillaron por su ausencia, aunque hubo rescoldos carnavaleros para insuflar un poco de aire a esta fiesta. Desde vídeos y mensajes en redes sociales, tanto de concellos como de asociaciones o colectivos, destacando los vinculados a los Xenerais da Ulla, a concursos virtuales de disfraces en Lalín y A Estrada, o un casero Vermú de Señoritas.

A falta de Entroido en las calles, el Concello de A Estrada convocó este año un concurso de disfraces virtual solo para convivientes. A la convocatoria respondieron 23 personas o grupos que se disputarán los cuatro premios, de 300, 200,100 y 50 euros, respectivamente. El jurado dará a conocer el fallo hoy miércoles a las 20.00 horas a través de la página de Facebook creada para el evento -Entroido Virtual A Estrada-, en la que también se colgará una pieza audiovisual recogiendo todas las aportaciones. Los participantes han tirado de humor para ayudar al público a sobrellevar la pandemia. Entre los vídeos remitidos al concurso hubo «Garotas labregas» arreglando su finca a ritmo de muiñeira, un torero patoso en plena lidia, una gogó entregada o un imitador de Manolo de Xaniño, el vecino de Ordes que se hizo famoso hace años al tener que ser rescatado del pilón en el que se había caído.

En el caso de Lalín, fueron 53 los inscritos en su concurso de disfraces virtual, que se podrán valorar hasta las 23.55 horas del jueves en el Facebook del Concello antes de darse a conocer los premios.

El Carnaval estradense sobrevivió, además, en los colegios. En los de O Foxo y Vea hubo atranques protagonizados por el alumnado y el CEIP Pérez Viondi. También en el Ramón de Valenzuela de A Bandeira, mientras tampoco faltaron disfraces en algunos otros centros. En lugares de trabajo hubo quien quiso vestirse de forma diferente, mientras en otros lugares, como la residencia de As Dores, tampoco faltó la alegría carnavalera.