Los rojillos encajan una derrota que se une a otras donde mereció otro resultado
11 nov 2019 . Actualizado a las 21:26 h.La lógica se está cebando con el Estradense a punto de cumplirse el primer tercio de liga. Equipo recién ascendido a Tercera División, plantilla aquilatada a un presupuesto entre los bajos de la categoría, apuesta por futbolistas jóvenes a rodar,... Un cóctel que auguraba estar en los puestos bajos de la clasificación. Pero la continuidad de buena parte de un bloque ya compacto, el rendimiento exprimido por el cuerpo técnico pese a las bajas, el fútbol desplegado,... supusieron méritos más que suficientes para romper lo preestablecido. Al menos seis puntos más deberían llevar y pelear por una ilógica sexta plaza.
El último desencanto se vivía esta pasado domingo en el Novo Campo, polarizado el choque por la presencia de Borja Míguez en la delantera rojilla y de su padre, Luisito, como técnico del Fabril. Los visitantes se llevaban tres puntos a los que se hizo acreedor el Estradense, de nuevo penalizado por esos detalles entre los que pesó -incluso más que otros duelos donde mereció más- la actuación arbitral. Entre el sosiego y la resignación, Alberto Mariano destilaba ayer ese desencantado con que acabó plantilla, cuerpo técnico y aficionados tras el choque frente al filial deportivista.
«El primer penalti puede que no lo viera, pero con que abrieron el marcador no debió subir. El linier pitó córner, mis defensas estaban subiendo para rematar y el rival preparándose para esa jugada cuando de repente pita saque de puerta; hacen un lanzamiento largo que pilla a mis jugadores descolocados y encajamos el gol», explicaba el técnico rojillo. Pero el penalti flagrante que exacerbó el cabreo en A Estrada tuvo como protagonista a Piñeiro. «El defensa intentaba despejar el balón pero mi jugador se anticipa y le da una patada que le tiene tres minutos tendido en el terreno de juego; lo absurdo es que la árbitra me dice que si hay contacto pero en un intento de despeje, que me parece bien, pero rompe una acción de ataque y golpea a mi jugador con lo que debió pitar penalti», lamentaba Mariano.
El técnico rojillo cree que «hicimos el partido tal como lo habíamos preparado, no les dejamos correr e impedimos su juego, haciéndoles daño con balones a la espalda de sus centrales». «Fue un bonito partido de Tercera, con un ritmo muy alto de juego, que estropeó la actuación arbitral. Porque para sacarle los tres puntos al Fabril tienes que estar muy bien, que lo estuvimos, que no ellos no tengan su día y que no te den, pero que tampoco te quiten, como pasó», sentenciaba, felicitando a sus futbolistas por el trabajo, además de agradecer a la afición su presencia y cómo apretaron durante el choque.
«Quedas con ese sabor agridulce que ya vivimos otras jornadas, de buen juego pero cero puntos; se puede perder con el Fabril, pero tal como se dio y más cuando con dos o tres puntos más ya escalarías cinco o seis plazas en la clasificación; sabemos que nos va a tocar sufrir pero el fútbol no está siendo justo con nosotros», incidía ayer Mariano. En el partido sufrió un golpe en el empeine Javi, que complica su presencia en la visita al Rápido de Bouzas, mientras que Iago Neira podría llegar, casi descartados Brais y Samu.