López dice que se reunirán este mes y que nada está parado
18 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de la Mancomunidade do Deza aseguró que se convocará pleno de la entidad, y que se hará en esta segunda quincena de octubre; «tal e como xa o dixen e está recollido nos medios», insistió ayer Luis López tras la nueva solicitud de CxL de que se proceda a la convocatoria plenaria. La demora constatada por Compromiso y antes por el BNG en fijar un encuentro con todos los integrantes de la entidad podría suponer estar incurriendo en un delito de prevaricación administrativa por incumplir los estatutos, extremo que no comparte el presidente y que ve «xogo político en todo este asunto ao que non lle dou importancia. Xa se anunciou que se ía celebrar o pleno e vai ser así».
Para Luis López, lo más importante es constatar que la mancomunidad funciona con normalidad y que la celebración o no de una sesión plenaria nada influye en los trabajos que se desarrollan desde la entidad en los concellos dezanos que pertenecen a la misma. «O feito de que non se convocara ata a data o pleno non impide o normal funcionamento dos traballos que se fan dende a mancomunidade e iso é o que hai que ver», dijo.
Una sesión plenaria que se debería de convocar en los próximos días, con fecha sin cerrar todavía, y en la que se votará al nuevo presidente de la entidad. La demora en dicha convocatoria atiende, según manifestó CxL, en el hecho de que el PP al perder la mayoría no le interesa una nueva realidad política, con un cambio en la presidencia de la Mancomunidade que seguramente no estará en manos populares. El presidente de este organismo y alcalde de Rodeiro reconoce que se abrirá un nuevo escenario pero que la continuidad y el trabajo será el mismo. «Será a primeira vez que se producirá unha circunstancia que non se dera ata o momento, e é que unha determinada opción política non terá agora a maioría e haberá que chegar a acordos pero a mancomunidade seguirá funcionando igual», sentenció.
El presidente reconoce que las aportaciones a la entidad por parte de los concellos debería quizás reconsiderarse «xa que unha mancomunidade sin diñeiro non funciona e moitos non deixan de dicir que non serve para nada, como fan o propio tamén coas deputacións, pero iso se manten no tempo ata que non chegan a gobernalas; logo xa teñen unha utilidade».