A la entrada del consistorio lucen dos emblemas distintos y en los uniformes de la Policía hay hasta tres diferentes
02 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Hace más de dos años que A Estrada ha cambiado la imagen de su escudo para adaptarla al decreto de regulación de los símbolos de las entidades locales de la Xunta. Sin embargo, la renovación de los soportes en los que luce el emblema va lenta y el Concello ofrece hasta tres versiones diferentes de su escudo en uniformes, vehículos oficiales y en la propia entrada del Concello.
Ya en la fachada del consistorio lucen tres escudos diferentes. Uno de ellos, tallado en piedra, es el antiguo emblema de 1840. Muestra a un ángel arrodillado. Con la mano derecha se tapa los ojos y la izquierda la apoya sobre un féretro. El sello rinde homenaje a los liberales estradenses que fueron asesinados por las tropas carlistas. Este emblema fue sustituido en 1928 por otro más parecido al actual, con un puente, dos caminos y una torre almenada. Es este -anterior a la adaptación a la normativa gallega- el que saluda a los estradenses desde una enorme placa de metacrilato situada a la derecha de la puerta de entrada al Concello. Al traspasar el umbral, sin embargo, un vinilo en la puerta de cristal permite ver por fin la imagen actualizada del escudo estradense, con un puente y una torre flanqueada por dos conchas de vieira.
La incongruencia no solo está a las puertas de la casa de los estradenses. Se traslada también a uniformes, vehículos oficiales y a veces hasta a los documentos oficiales. Los efectivos del grupo municipal de Emerxencias, por ejemplo, lucen en los uniformes el escudo nuevo pero en las cazadoras mantienen uno «extraoficial». No es ni el clásico de 1928 ni el actual que la Xunta aprobó en 2014. Es uno intermedio que se diseñó cuando el Concello intentó adaptarse a la normativa de la Xunta del 2010 pero que al final no obtuvo la aprobación.
Un uniforme, tres escudos
En la Policía Local, algún agente luce los tres escudos en su uniforme simultáneamente: el de 1928, el intento frustrado de renovación y el aprobado finalmente.