Tres minutos de balonmano total, con un público entregado en el pabellón de las antiguas gestas no fueron suficientes. El Lalinense y su entregada afición soñaron con remontar seis goles en contra. Pero un parcial de 0-3 les devolvió a la realidad de un partido donde estuvieron casi siempre por debajo en el marcador ante el poderoso Cisne. Un rival que además encontró en la pareja arbitral la permisividad suficiente, sobre todo en ataque, con algunos de sus jugadores cometiendo faltas con impunidad.
El Balonmán Lalín saltó a la cancha del antiguo pabellón -el Arena estaba invadido por el tenis de mesa- dispuesto a plantar cara al segundo clasificado. Roberto Álvarez asumió galones como estilete en ataque, con tres tantos consecutivos. El Cisne iba devolviendo cada golpe, hasta que una contra de Ramón permitía a los locales sumar dos goles de ventaja. Llegó un momento de confusión de los locales, con errores tanto en ataque como en defensa que propiciaron la primera ventaja visitante, con 5-6. De nuevo Roberto Álvarez y Pachi devolvía la ventaja local.
Llegó un momento de inflexión en el partido. Con 7-7 y tras una exclusión de Pachi, el técnico visitante pedía tiempo muerto. Era el minuto 14. Los visitantes lograban tres tantos seguidos gracias a su efectividad en ataque, con desajustes en la defensa local y fallos, incluso en alguna contra, del Lalinense. Llegaba el minuto 20 y Budi pedía tiempo con 8-11 en contra. No le resultó tan efectiva la estrategia como al entrenador rival. Un penalti errado, mala fortuna en rechaces tras paradas de Durán y un alocado ataque sin puntería, con los jugadores revolucionados en exceso, elevaban las diferencias a cinco goles.
Desde ese momento se reequilibró el encuentro, pero una expulsión de Aser fue aprovechada por el Cisne para irse de siete tantos. La abultada diferencia era maquillada con dos penaltis transformados por Martín para irse al descanso con 12-17.
Al Lalinense solo le quedaba tocar a rebato. Sorprendía en la primera jugada con una defensa casi individual y posterior penalti transformado por Martín. Pero el Cisne no estaba dispuesto a permitir que los locales enjuagasen la cómoda diferencia. Cada gol de los de Budi era contrarrestado, en especial por un Sánchez muy efectivo en sus lanzamientos ante una blanda defensa dezana. Los minutos discurrían y parecía un choque sentenciado para los visitantes. Craso error.
Era el minuto 15 y perdía 18-24 el Lalinense cuando Budi pedía tiempo muerto. Reajuste defensivo, con doble individual y Porto al pivote. Los locales apelaron a la garra, intensos en defensa y con Mouriño sumando paradas, mientras las contras y los lanzamientos exteriores entraban todos. Magia sobre la cancha hasta un 26-26 para soñar, pero cuando parecía cristalizar llegaba una expulsión de Roberto Álvarez y nuevos errores. El Cisne se puso 26-29. De nuevo tiempo muerto de Budi a falta de cinco minutos. Pero no se repitió el efecto, con los visitantes manteniendo la ventaja e incluso ampliándola a cuatro con todo ya decidido. Un partido intenso ante una grada entregada, que pese a todo se fue con buen sabor de boca.
Tanteador cada 5 minutos: 3-3, 5-4, 7-8, 8-11, 12-17 (descanso); 15-19, 18-22, 18-24, 22-25, 26-29 y 30-34.
Árbitros: Martín Rodríguez y Daniel Portela. Excluyeron a Bruno dos veces y una a Roberto Álvarez, Pachi y Aser por el BM Lalín; y dos veces a Simón y una a Sánchez, Vázquez y Rodríguez por el Cisne.
Incidencias: Más de 300 aficionados en el pabellón viejo.
Durán, Ramón (3), Coke, Roberto Álvarez (9), Pachi (5), Losón (1), Jose -equipo inicial-, Mouriño, Josiño, Gustavo (2), Adrián, Martín (8), Bruno, Porto (2), Aser y David
Galán, Chan (6), Sánchez (12), Dasilva (1), Simón, Vázquez (3), Rodríguez -equipo inicial-, Cuenca, Lafuente, Covelo (3), Picallo (1), Vidal (5), Hermida, Camiña (3) y Puente