Dos robos en Silleda y persecución a toda pastilla en A Estrada

R. G. / R.R. LALÍN / LA VOZ

DEZA

miguel souto

La Guardia Civil alertó a la Policía Local, que cercó a los ladrones pero huyeron

13 jun 2014 . Actualizado a las 07:05 h.

Los ladrones estuvieron ayer de ruta por la zona. Poco antes de las cuatro de la madrugada se produjeron dos asaltos. Uno en un estanco de la rúa progreso en Silleda y otro en una tienda de ultramarinos en Lamela. Dos horas antes, según la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, habían intentado robar en un establecimiento comercial de Valga, pero en este caso sin éxito.

Tanto en el estanco de Silleda como en Lamela, los ladrones formaron las puertas y accedieron a los locales.

Del estanco se llevaron tabaco de las marcas más comerciales, que tienen mayor precio y que pueden tener una salida más rápida en el mercado. La propietaria ayer no podía aún cuantificar el valor del robo y apuntaba que «bastante» y al menos se llevaron dos cajas llenas de cajas de tabaco. La propietaria apuntó ayer que fue el segundo robo que sufría. El anterior se produjo hacía doce años.

En Lamela, el botín del robo fue la caja registradora que los ladrones arrancaron de cuajo del mostrador donde se encontraba dejando el cable enchufado.

Los presuntos autores de ambos asaltos se dieron a la fuga en un Audi A3 de color gris. La Guardia Civil alertó de madrugada a la Policía Local de A Estrada buscando su colaboración para interceptar el vehículo. El automóvil fue localizado en torno a las cuatro de la madrugada en la plaza de la Farola. Estaba estacionado frente a la farmacia, con dos hombres en su interior. Todo parece indicar que los ladrones pretendían completar la noche de trabajo con una nueva actuación en A Estrada. El golpe fue frustrado por la intervención de la patrulla de la Policía Local. Los agentes atravesaron su vehículo delante del Audi A3 para intentar evitar su huida y poder identificar a los ocupantes.

Sin embargo, el conductor reaccionó rápido y, antes de dar tiempo a los agentes de bajarse del coche siquiera, dio marcha atrás y emprendió la huida. La patrulla inició una persecución por el casco urbano del vehículo a la fuga, que bajó por la rúa San Paio y giró a la izquierda para volver a subir hacia la Farola.

Allí enfiló Serafín Pazo por dirección prohibida para dirigirse hacia el Concello. Hasta este punto, el coche de la patrulla local -un Renault Mégane Scénic- pudo pisarle los talones. Sin embargo, acto seguido el vehículo atravesó la avenida Benito Vigo sin tocar el freno, a más de 100 kilómetros por hora. En este punto, la patrulla tuvo que frenar la marcha para evitar un posible accidente en la carretera nacional. El Audi A3 aprovechó para coger ventaja. Huyó hacia el teatro Principal y se perdió sin que fuese posible seguirle la pista.