Desde el punto de vista de un estudio de arquitectura, la suspensión de la base del planeamiento es un varapalo importante ya que frena de golpe todos los proyectos de futuro de particulares y empresas que ya planificaban nuevas edificaciones y negocios al amparo de la legalidad y por tanto afecta directamente a las familias que vivimos de los proyectos y de las obras.
La realidad es que últimamente se notó un interés creciente en edificar en los núcleos rurales. Muchas parejas jóvenes que veían la posibilidad de vivir en los núcleos vuelven a ver truncadas sus expectativas de futuro ya que la incertidumbre de no saber cuándo se solucionará este tema hará que opten o bien por renunciar a esta opción, o bien por hacerlo de forma ilegal, como ocurría antes de la aprobación del PXOM.
Por otro lado existían importantes empresas que estaban valorando A Estrada como una buena opción de instalarse y desarrollar grandes áreas de suelo urbano, con la consiguiente creación de puestos de trabajo. La inseguridad jurídica hará que se estos proyectos se frenen en seco e incluso que se abandonen.
Todos estamos de acuerdo en que el PXOM es mejorable en muchos aspectos, de hecho nosotros detectamos muchos errores y lagunas en este período, pero la opción de ir modificando puntualmente las partes incorrectas parecía la mejor manera para no truncar un desarrollo urbanístico que es vital para el pueblo.