El Supremo admite el recurso de Lugo por la marca Kilómetro 0

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca LALÍN / LA VOZ

DEZA

La batalla judicial entre Lalín y Lugo por la marca Kilómetro 0 se libra ahora en el Supremo.
La batalla judicial entre Lalín y Lugo por la marca Kilómetro 0 se libra ahora en el Supremo. miguel souto< / span>

El alto tribunal tumba así las tesis del Concello de Lalín, que defendía la imposibilidad de la Diputación de recurrir la sentencia del TSXG

21 feb 2014 . Actualizado a las 07:03 h.

Habrá batalla legal también en el Tribunal Supremo entre Concello de Lalín y Diputación de Lugo, a cuenta de la marca Kilómetro Cero. Prosigue de esta forma una contienda en los tribunales entre ambas instituciones que comenzó en el año 2009, después de que la Oficina Española de Patentes y Marcas concediese a la entidad provincial el registro de la marca Kilómetro Cero Deputación de Lugo, al considerarla compatible con la marca Lalín Quilómetro Cero de Galicia. El Concello recurrió, y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia le otorgó la razón en febrero del pasado año, anulando la concesión a la Diputación lucense de la marca, así como los gráficos que se emplean asociados a la misma.

Pero el caso continuó adelante, con la presentación de un recurso de casación por parte de la institución que preside el socialista Gómez Besteiro ante el Tribunal Supremo. El Concello de Lalín se personó en el mismo hace unos meses: lo hizo para oponerse a que el alto tribunal admitiese el dicho recurso, alegando que la sentencia del TSXG no es susceptible de recurso de casación ordinario, al considerar que recae en un asunto cuya cuantía no supera los 600.000 euros.

Pero el Supremo dictó en fecha reciente un auto que tira por tierra las tesis del Concello lalinense: señala que el recurso es de cuantía indeterminada, y precisamente por eso rechaza el argumento municipal de que no rebasa los 600.000 euros. Por tanto, rechaza la solicitud de inadmisión de Lalín, y admite a trámite el recurso de casación de la Diputación de Lugo. La lucha judicial sigue, ahora ya en el Tribunal Supremo.