La estructura no está dañada, pero la vivienda no es habitable a corto plazo
24 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los técnicos municipales realizaron ayer las catas del edificio número 35 de la Avenida de Pontevedra en el que el viernes pasado se produjo un incendio que calcinó parte de la segunda planta. A causa de este accidente fue preciso desalojar también a los ocupantes del primer piso. El edificio entero fue precintado, por lo que los arrendatarios del piso incendiado perdieron también su principal fuente de ingresos: el bar que regentaban en la planta baja. Según informó ayer Vanesa Mato -que vivía con su pareja, Francisco Javier Estévez, y con sus tres hijos en el piso incendiado- el informe técnico concluyó que la estructura del edificio no está dañada, por lo que presuntamente será habitable de nuevo. No obstante, no lo será a corto plazo. Por ello, la familia recurrió ayer al departamento municipal de Servizos Sociais en busca de algún tipo de ayuda para poder afrontar el alquiler de un nuevo piso. Entretanto, Vanesa y Francisco Javier viven en casa de unos primos en A Estrada, mientras que sus hijos permanecen con los abuelos en Forcarei.
Vanesa Mato hizo constar ayer la urgencia de la necesidad de una nueva vivienda para reagrupar a la familia, para que los dos pequeños escolarizados en el CEIP Pérez Viondi puedan volver a clase y recuperar la normalidad en sus vidas.
La familia pudo entrar de nuevo ayer en la vivienda y recuperar alguna de sus pertenencias, aunque poco podrán salvar. Hoy tienen previsto recurrir a Cáritas en busca de apoyo. Se están replanteando aún si les compensará o no reabrir su negocio, el American Bar.
Por otra parte, la familia que residía en el primer piso -inundado a causa del agua precisa para aplacar las llamas- vive en casa de unos familiares y busca un nuevo piso para alquilar.