El edil Camilo Conde presentó ayer a ganaderos de Lalín su proyecto para un producto con leche de rubia gallega
16 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El edil lalinense del PDG, Camilo Conde, presentó ayer en el consistorio de Lalín a varios ganaderos del municipio su proyecto para la elaboración de queso curado realizado con leche de vaca rubia gallega. En el acto le acompañó el edil de Actividade Agraria, Manuel Fernández, que apuntó el apoyo del Concello a esta iniciativa que acabó con una degustación de un queso madurado durante 22 meses y cuya textura y sabor podría ser similar al que se crease.
Un queso para el que Conde ya tiene pensado marca y nombre y que podría pasar a denominarse Ouro do Deza. Con los quesos en la mano alguno de los ganaderos reconoció en ellos aquellos queixos na nabiza.
Camilo Conde apuntó la colaboración del Instituto y el aula láctea de Lugo que ayudará «na reglamentación da marca». El proyecto dijo está abierto a todos los ganaderos de Lalín y a los de la comarca que tengan vacas de rubia gallega. El edil confía en la aceptación que este tipo de queso tendría en el mercado que, dicen, viene demandando un queso ecológico de calidad gallego y madurado. Un gran reserva en quesos que se comercializaría a través de tiendas gourmet como El Corte Inglés que podría alcanzar un precio alto en el mercado.
Conde presentó un primer estudio de viabilidad en el que establece unos costes por queso de unos ocho euros. De estos tres euros serían el de los seis litros de leche que hacen falta para cada uno, a los que se sumarían 0,30 para su fabricación en una fábrica de quesos ya autorizada y de las existentes en la zona., Los gastos de personal sumarían tres euros y luz, alquiler... 1,70 euros. Estima el importe de la venta en catorce euros la unidad, lo que arrojaría un beneficio estimado de 96,000 euros para una primera producción anual de 12.000 quesos. La elaboración y el proceso de curación y maduración se llevaría a cabo de forma totalmente artesanal para un producto cien por cien natural. La merma durante el proceso es del 50% de su volumen inicial y la maduración y secado se llevará a cabo durante un tiempo de seis a nueve meses.
Conde destacó las cualidades del queso para exportar dado que hay margen para almacenarlo durante un tiempo y animó a los ganaderos a sumarse a esta iniciativa alegando que no tendrán que asumir ningún coste ni preocuparse, de momento, del proceso porque les vendría dado.