El Rey inauguró las instalaciones feriales en 1996, tras acuerdos puntuales para acabar las obras, pero la Fundación ni firmó el acta de recepción ni la memoria de liquidación. Fue el punto final a desacuerdos, retrasos y casi paralización en 1995. El presupuesto inicial del proyecto del recinto ferial fue de 4.816 millones de pesetas, que luego se incrementó por encima de los cinco mil millones.
Ante la falta de acuerdo, arrancó el litigio en los juzgados con un recurso contencioso administrativo por parte de la constructora Fomento de Construcciones y Contratas en 1998. Fue desestimado en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. FCC recurrió en casación ante el Supremo.
Unificación de demandas
Aquí adopta el primer giro el contencioso. El Supremo desestima la demanda al considerar que debe seguir la vía civil, no la administrativa.
Tanto FCC como la Fundación presentan sendas demandas a que acaban unificada en el juzgado número 1 de Lalín, ya en el año 2005. El juzgado lalinense falló en marzo de 2011 aceptando totalmente la demanda de Fomento (unos 6,7 millones de euros) y, parcialmente, las del la Fundación ferial (2,2 millones).
El último capítulo del proceso es de esta semana. La Audiencia provincial da un vuelco a esta sentencia. Acepta la reclamación ferial y reduce capítulos de elevada cuantía a la de FCC como son la revisión de precios y los intereses que generaron, unos cuatro millones en total, además de imponerle costes. El equilibrio de deudas se estima a favor de FCC en medio millón de euros que debe abonar la Fundación.
Queda la opción de recursos de casación, el último capítulo.