Lalín y Silleda se unen para ensalzar un monumento a poner en valor
01 abr 2012 . Actualizado a las 07:06 h.Sol, buena temperatura y un entorno de gran belleza natural. Aderezo perfecto a la celebración de un cumpleaños muy especial. Ponte Taboada «soplaba» ayer velas por su 1.100 aniversario en una fiesta donde se comprobó que la unidad de acción entre concellos puede plasmarse en múltiples campos, como el cultural, al margen de otros vericuetos más complejos tan en boga como las fusiones de municipios. Más de medio centenar de personas -algunas pertrechadas de gorras y sombreros- se animó a acompañar a autoridades, historiadores e investigadores en la pequeña caminata hasta este monumento, «un fito nas comunicacións da Galicia central», como destacó el investigador Daniel González Alén, encargado de repasar la historia del puente.
El acto resultó emotivo contó con una preparación especial. En cada lado del puente ondeaba la bandera de su respectivo municipio. La delegación de Lalín llegó caminando por su territorio, al igual que la de Silleda por el suyo para confluir en el centro del monumento. Allí no faltaron los representantes municipales, con los regidores a la cabeza. Fue la alcaldesa de Silleda, Paula Fernández, la primera en intervenir para recordar su infancia, cuando acudía en verano a la «praia de interior» junto a Ponte Taboada y abogó porque sus once siglos de unión continúen a través de sinergias para favorecer a ambos municipios. Después sería el alcalde de Lalín, José Crespo, quien destacó la relevancia de esta construcción románica, además de incidir en la necesidad de potenciarlo como recurso turístico y para gozar de su entorno natural, además de sumarse a otros atractivos de la zona como la gastronomía. Tampoco faltó un recordatorio para otro emblema lalinense como el Pazo de Liñares, en la actualidad en proceso de restauración.
Tras los políticos, tomó la palabra el investigador Daniel González Alén para realizar una amplia semblanza sobre el puente, su gestación y los hitos históricos que se produjeron en su entorno desde el 912, fecha de construcción. Una intervención de la que extractamos las partes más significativas en el artículo de esta página.
Tras las palabras de González Alén sonaron los acordes del himno gallego interpretados por un gaiteiro lalinense y un tamborilero trasdezano. El colofón al «cumpleaños» de Ponte Taboada lo puso la compañía dezana Seisdedos, con el espectáculo O cego dos monifates, protagonizado por un ciego y su lazarillo que arrancaron sonrisas y aplausos entre el público. Ambos habían acompañado antes a la comitiva silledense, mientras los músicos hicieron lo propio con los músicos.
La comisión integrada por representantes de los concellos, historiadores e investigadores, encargada de organizar este acto en Ponte Taboada por sus once siglos había abordado la posibilidad de complementarlo con otras actividades a lo largo de este 2012.