El alcalde ofrece la regulación expresa de los turnos de intervención
08 mar 2012 . Actualizado a las 19:06 h.Las últimas sesiones plenarias de A Estrada han estado marcadas por roces dialécticos entre el equipo de gobierno del PP y el grupo socialista que acaban con disputas sobre la duración de las intervenciones y la posesión del uso de la palabra.
El alcalde estradense, José López, suele hacer uso de su potestad como presidente para cerrar los debates con disertaciones concluyentes.
El PSOE considera que López abusa de sus privilegios «para conculcar os dereitos da oposición». Según los socialistas, «emprega os turnos de moderación do debate para facer monólogos paralelos nos que realiza acusacións infundadas, mofas e vexacións á oposición, co agravante de non permitir a réplica». El PSOE habla de «actitud dictatorial» del alcalde y asegura que el pleno del jueves fue «o culmen da antidemocracia aplicada á oposición».
Critica que López abriese debates sobre asuntos que no figuraban en el expediente del pleno y a los que la oposición no tuvo acceso para «empregalos de xeito vexatorio». Asegura que «non dubidou en retirar a palabra á oposición e mesmo chegou a facer xuízos de valor, mofas e descalificacións en temas internos dos partidos da oposición».
El PSOE recordó que hasta esta legislatura los plenos se desarrollaron con normalidad sin necesidad de un reglamento.
El alcalde propone a la oposición consensuar un reglamento de participación en los plenos para definir tiempos y turnos de intervención. «El Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROF) dice que el último turno lo tiene el gobierno, y nadie debe sentirse ofendido por ello. En el pleno del jueves, el último turno Alberto Blanco me lo cedió para que cerrase el debate como alcalde. No es que haya dos portavoces, es que yo no escurro el debate», indicó. López recordó que «por higiene democrática» contesta a todas las preguntas en pleno. «Parece que el ?contestaré por escrito? del anterior gobierno les gustaba más», indicó.
Por su parte, el portavoz del BNG, Xosé Magariños, se mostró partidario de un reglamento -aunque no está seguro de que le beneficie- para evitar «os discursos como rodas» de los últimos plenos. Reconoció que López, como alcalde, tiene derecho a cerrar los debates, pero lamentó que utilice información a la que no ha tenido acceso la oposición.
«Prefiero que me critiquen por debatir de más que volver a la mordaza de la época del bipartito»
José López
«O alcalde emprega os turnos de moderación para facer monólogos con mofas á oposición»
Belén Louzao
«Son partidario dun regulamento que defina intervencións para evitar discursos coma rodas»
Xosé Magariños