Vivimos en una sociedad en la cual hay un porcentaje elevado de fumadores que día día se enfrentan a la difícil pero no imposible tarea de dejar este mal hábito.
Desde el punto de vista sanitario el objetivo fundamental es señalar los riesgos que supone el consumo de tabaco para la salud y fomentar programas eficaces de reducción de dicho consumo.
La población fumadora tiene un riesgo aumentado de padecer enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y distintos tipos de cáncer, y se sabe que influye negativamente en la fertilidad provocando problemas en el embarazo y también está relacionado con problemas de visión y piel.
También debemos señalar que la exposición involuntaria al humo ambiental de tabaco (el tabaquismo pasivo) está provocando un serio problema de salud pública. Esta exposición supone un riesgo considerable por la morbi-mortalidad que genera en la población no fumadora. El impacto que el humo del tabaco ambiental tiene sobre la mortalidad humana es dos veces mayor que el impacto producido por el conjunto de todos los contaminantes ambientales reconocidos como tóxicos y que son objeto de control.
Todos debéis saber que el cigarrillo consta de alrededor de 4.700 productos químicos, de los cuales 200 son venenosos y 43 son cancerígenos. Algunas de estas sustancias tóxicas son volátiles y no nos producen daño, pero otras permanecen en el organismo prácticamente toda la vida. Algunas de ellas son: (Acetona, Ácido acético, Ácido esteárico, Amoníaco, Arsénico, Benceno, Butano, Cadmio, Metano, Hidracina, Naftalina,...).
Para finalizar nos gustaría animaros a dejar un hábito tan aditivo y dependiente que conlleva a tantos problemas de salud y concienciarse de los riesgos del tabaco para nuestra salud y deciros que eso lo podemos evitar con fuerza de voluntad y constancia y la sensación de libertad que se tiene al no depender de un cigarro y la obtención de mejora de calidad de vida es un hecho y recordaros que siempre es buen momento para dejar de fumar. Mucho ánimo a todos que algún día seguro que lo conseguiréis.
Hay que reconocer que dejar de fumar es difícil pero no imposible, el primer paso es estar convencido de que quieres dejar de fumar.