Kaikeikas Eólica se plantea compensar a la Xunta y suspender su plan industrial

La Voz LA VOZ/LALÍN.

DEZA

Antes del día 1 de febrero los grupos empresariales con adjudicaciones en el reciente concurso eólico de Galicia y que pueden optar entre acometer sus planes industriales o monetarizar sus inversiones ante la Xunta deberán tomar una decisión que puede poner en juego decenas de puestos de trabajo. En total son veintidós los que tienen que pronunciarse y hay algunos que se plantean abonar por los planes industriales en lugar de ejecutarlos. Entre esas firmas se encuentra Kaikeias Eólica, que logró 75 megawatios y tenía un proyecto a acometer en Dozón.

La iniciativa industrial de esta firma suponía la creación de setenta puestos de trabajo, una cifra considerable de la que se iba a beneficiar tanto Dozón -donde se asentaba la fábrica- como Lalín, como había anunciado hace unos meses el regidor lalinense, José Crespo. Un proyecto que consistía en el secado térmico de lodos para su destino a la jardinería como abono. Pero en la misma situación que Kaikeias Eólica hay otras catorce empresas con megawatios, entre ellas algunas con adjudicación de parques eólicos en la zona aunque sus planes industriales se puedan desarrollar en toda Galicia.

En el lado positivo hay que incidir en que las cuatro firmas radicadas en la zona con parques eólicos, que garantizan 428 puestos de trabajo, están obligados a ejecutar sus planes industriales. En concreto se trata de Aerogeneración Galicia S. L., de Taboada y Ramos; Enebro Renovables -participada al 50% por Taboada y Ramos y Copasa-; Cogal Renovables; y Renovables San Martiño.