Medio centenar de personas se congregó en el lugar de los hechos minutos después del estruendo
17 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.A las dos y diez de la madrugada de ayer quedaban ya pocos estradenses despiertos, o en la calle. La gran explosión que se produjo en el local del PSOE, situado en un punto relativamente céntrico -la calle Castelao- se pudo escuchar en casi toda la villa, e incluso en casas de alguna parroquia cercana. Muchos se despertaron, y algunos miraron por las ventanas, pero casi todos siguieron durmiendo por entender que estaban en el inicio de una tormenta de verano.
Los residentes más cercanos pudieron ver una gran humareda, tras intuir que no se trataba de un rayo. Casi medio centenar de ellos acabaron saliendo a la calle para interesarse por lo ocurrido. Poco después no daban crédito a lo que veían. Afortunadamente no hubo lesionados ni heridos. Otros muchos estradenses, residentes en las inmediaciones y con vistas al lugar , permanecieron asomados a las ventanas durante bastante tiempo, mientras iban llegando agentes del orden. Al poco acudieron Belén Louzao, Sanmartín Obelleiro y José Antonio Dono, advertidos del suceso por teléfono cuando ya dormían.
Un joven que residía a pocos metros y se asomó a la ventana a los pocos segundos pudo ver con nitidez la humareda. Los efectivos de Protección Civil no tardaron ni tres minutos por tener la base a apenas 500 metros. Después, la noche fue muy larga para todos los efectivos del orden, investigadores, vecinos y autoridades que quisieron permanecer más tiempo en el lugar.
Por la mañana llegó el desfile de políticos, militantes y simpatizantes del partido, y curiosos. El bar más próximo estuvo lleno varias horas.
Dono acompañó al secretario xeral del PSOE, Pachi Vázquez, durante su visita. El alcalde dijo que A Estrada fue elegida para este acto sin una motivación especial. «Es un acto de violencia intolerable -agregó- y en esta ocasión nos tocó a nosotros. Toda la sociedad estradense rechaza el atentado. Pedimos la máxima colaboración vecinal en la investigación. Aquí no tenemos ningún tipo de conflictividad que justifique este hecho. Esto nos llega desde fuera».