El ayuntamiento de A Estrada remitirá esta misma semana un escrito a la consellería de Educación reclamando que adopte medidas, o fije las actuaciones que procedan, para garantizar que el agua que se consume en los colegios públicos de Souto de Vea y de Oca es apta y potable durante todo el año.
Una solicitud al respecto de los padres de alumnos en ambos centros educativos generó un estudio municipal para determinar las posibles soluciones y unas primeras peticiones -hace varios meses- al jefe territorial de Educación.
La junta de gobierno local debatió ayer en una reunión de trabajo una propuesta de la oficina municipal de Educación para que A Estrada reclame de inmediato a la consellería que realice reformas en las instalaciones del servicio de agua en ambos colegios, con el objetivo de garantizar la salubridad en el consumo de agua potable en los centros educativos.
Petición inicial en marzo
El propio Sanmartín Obelleiro, edil estradense de Educación, recordaba ayer que la petición original de los padres fue transmitida al jefe territorial de Educación en el mes de marzo, durante una visita que realizó a A Estrada.
En la petición se indicaba que las fechas más idóneas para realizar los cambios o arreglos serían las de este verano, con los centros cerrados.
Competencias de la Xunta
Sanmartín Obelleiro manifestó después que estas obras tienen carácter de mejora de las instalaciones educativas, por lo cual exceden de las competencias municipales en este área, y que se limitan a la conservación y mantenimiento de estos inmuebles.
Agregó el edil estradense de Educación que los arreglos precisos en los colegios se corresponden con las competencias de la Xunta en estos casos.
En la actualidad, el abastecimiento de agua en los colegios citados se viene realizando a través de unos pozos creados para este fin, lo que provoca problemas e inseguridad con la calidad del agua, sobre todo en épocas de lluvia.
La actuación que propuso en su día el ayuntamiento, según explicó Obelleiro, y que consta en los correspondientes informes de los técnicos municipales, contempla la instalación de equipos de cloración de agua, para su posterior consumo humano.
Estos equipos y sistemas consisten en un depósito acumulador de agua para consumo alimentario y humano, de 3.000 litros de capacidad. Estos depósitos tendrían que contar con los correspondiente filtros, o equipos para el control continuo y dosificación del cloro.
El ayuntamiento entiende que es una actuación muy necesaria y que no supondría demasiados gastos. Considera que sería necesario construir una pequeñas casetas para albergar los equipamientos necesarios.
Con medio verano consumido, sería difícil ejecutar estas mejoras antes de iniciarse el curso.