El mes que concluye es el peor del año para la movida nocturna estradense. En agosto, el negocio repunta gracias a los estradenses retornados y la proximidad de los exámenes
25 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Si en algo están de acuerdo todos los empresarios de la noche estradense es en que el mes que ahora termina es sin duda el peor del año para el negocio. El primer fin de semana de julio, la celebración de la Rapa das bestas en Sabucedo deja el casco urbano casi desierto. A Estrada se convierte en una ciudad fantasma y Sabucedo eleva su población al infinito con una marea de visitantes que llenan el monte de tiendas de campaña y convierten cada pedazo de arcén en una plaza de aparcamiento. Hace años, los propietarios de los bares y pubs de A Estrada aguantaban el tirón como podían y abrían igualmente sus puertas para recibir a un par de clientes despistados o alérgicos a la celebración equina.
En los últimos tiempos, muchos empresarios de la noche han decidido no perder el tiempo. El 50% de los locales nocturnos cierran sus puertas el primer fin de semana de julio. Algunos aprovechan para tomarse un descanso y otros trasladan el negocio y abren una barra en Sabucedo, donde la avalancha de festeiros garantiza el éxito de cualquier taberna.
A partir del segundo fin de semana del mes, el casco urbano subsiste con un público escaso pero fiel. Muchos estradenses huyen en desbandada hacia las zonas costeras y otros inician la gira de verbena en verbena. El calendario de fiestas parroquiales garantiza actividades todos los días y Portonovo y Sanxenxo continúan arrastrando estradenses. Las fiestas del Apóstol, en Santiago, son también un duro revés. A mayores, hay que tener en cuenta a los estradenses que viajan para ver mundo o los que descansan lejos. Para los bares y pubs es el peor mes. Aún así, consiguen mantener cierto ambiente.
En agosto, el sector nota ya un pequeño repunte. Según explica uno de los empresarios veteranos de la movida estradense, Carlos Calviño, del pub Treu, los responsables son los visitantes que llegan a A Estrada a pasar sus vacaciones. En su mayor parte son estradenses de origen que trabajan en otras zonas y que en estas fechas regresan para pasar unos días con sus familias.
No obstante, la reactivación de la movida viene dada también por el retorno a la rutina de muchas familias a partir de mediados de agosto.
La preparación de los exámenes de las convocatorias de septiembre y la cuenta atrás para la vuelta a la normalidad marcan el regreso de algunos vecinos y devuelven a la movida el protagonismo perdido temporalmente.