Un total de 39 alumnos de centros de Pontevedra iniciaron ayer en Lalín un campamento de inmersión en inglés
13 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Imbuirse en la lengua de Shakespeare y que estar en Mouriscade sea como estar en algún lugar de Gran Bretaña es el objetivo del campamento iniciado ayer en Mouriscade. De esta experiencia piloto disfrutan desde ayer 39 estudiantes procedentes de centros de toda la provincia. Alumnos de Vigo, Pontevedra, Bueu o Vilagarcía que pasarán una semana en el albergue lalinense con tres profesores nativos, uno por cada grupo.
La organización corre a cargo de la Federación de ANPAS y el objetivo es una inmersión total en inglés. Ayer tuvieron lugar las presentaciones y las primeras actividades que tenía como principal objetivo valorar el nivel de inglés de cada participante.
Ayer les entregaron también unos libros para su lectura y realizar una representación teatral. La idea es divertirse aprendiendo y realizando todo tipo de comunicación en inglés.
Para ello, los chavales tendrán restringido el uso del móvil, que solo podrán usar una hora al día, por la noche, para hablar con sus padres y tampoco verán la televisión.
A las actividades previstas para la jornada se añaden veladas nocturnas. En vez de tele, sesiones de cine, eso sí, en inglés y algún debate. El de ayer, fue hablar de las ventajas de vivir en el campo y las de vivir en la ciudad.
Los grupos del campamentos se realizan por edades. Uno de alumnos de primero de la ESO, otro de segundo de ESO y un tercero con estudiantes de tercero y cuarto de ESO y de BAC. A lo largo de la semana no todo va a ser estudio, visitarán la Casa do patrón de Doade, la granja de Mouriscade, el club hípico y la playa fluvial de Vilatuxe, esta última si el tiempo lo permite.
Antes de cada visita los profesores darán a los estudiantes una serie de información sobre los lugares a visitar, pero por supuesto, en inglés. La lengua que deberán utilizar para todo mientras estén en Mouriscade.
El campamento fue inaugurado ayer por el edil de Xuventude de Lalín, Nicolás Varela, que se mostró encantado de la elección de Lalín para esta experiencia piloto. La idea es continuar en años sucesivos y realizar el campamento en turnos a lo largo de todo el verano.
Ayer los chavales ya estaban perfectamente alojados en el albergue y empezaban a soltarse en inglés. El último día la despedida incluye una fiesta-discoteca.