Fomento mantiene sus compromisos con las grandes infraestructuras

La Voz SANTIAGO/LA VOZ.

DEZA

Los recortes que el Ministerio de Fomento tendrá que afrontar en sus previsiones inversoras -más de 6.000 millones de euros- para minorar el déficit público no afectarán finalmente a las grandes obras que se ejecutan actualmente en la ciudad. Así se lo confirmó José Blanco al alcalde esta misma semana, cuando el departamento gubernamental que dirige el ministro lucense está ultimando la relación de grandes actuaciones que se verán afectadas. Las obras del aeropuerto, de la entrada del AVE en la ciudad y de la ampliación de la autopista no estarán en esa relación, como tampoco la del Hórreo, también trascendental para la ciudad, aunque en otra escala en relación con la entidad de las otras intervenciones.

Los recortes sí llegarán, presumiblemente, a la autovía Lugo-Santiago aunque, dentro de los posibles niveles de afectación, el que le toque será el más suave, en opinión del alcalde. Porque el escenario en que se sitúan estos recortes ministeriales van desde la afectación con retrasos en las obras en ejecución a la rescisión de contratos o la paralización de contrataciones. Y la autovía estaría en el primero de esos casos. La garantía, según Xosé Sánchez Bugallo, es que no habrá rescisión contractual en este caso, pero de momento, al menos, tampoco «se pode garantir que non haxa retrasos». En el escenario actual, esa «non é unha mala noticia», refiere el alcalde, sobre todo si se tiene en cuenta que la recuperación de las licitaciones de los proyectos que se vean afectados por rescisiones «vai ser cuestión de varios anos». A ese nivel, la prioridad de Fomento en relación con Galicia es concluir la Transcantábrica, «e é lóxico», afirma Bugallo, dado que supone la comunicación con Europa.

Lavacolla y el AVE, en plazo

La autovía a Lugo tiene ahora mismo en proceso de construcción cuatro de sus seis tramos. Faltan por contratar dos, que no se pudieron licitar todavía debido a los informes negativos de la Consellería de Medio Ambiente.

Con la continuidad de las obras de la entrada del AVE y de la construcción de la nueva terminal de Lavacolla garantizada y al ritmo comprometido, la previsión de la conclusión de ambas obras se mantiene. En el caso del aeródromo, el objetivo es que la terminal esté para julio del 2011, aunque el plazo por contrato no concluye hasta septiembre de ese mismo año. En cuanto al AVE, la previsión es que esté para finales de ese mismo año, aunque el plazo legal estaría en febrero o marzo del 2012. Según el alcalde, ambas actuaciones se están desarrollando a buen ritmo.

Y en el caso de la ampliación de la AP-9, ahora mismo está concluyendo el período de información pública de las expropiaciones y del proyecto y la previsión es que se licite antes de que acabe este ejercicio.