Mañana, tras largos meses de competición, el Club Deportivo Estradense sabrá si cumple su objetivo. El equipo de Ramiro Sorbet llega a la última jornada de la Liga como tercer clasificado, a un solo punto del Choco, el segundo de la lista, y por lo tanto, el rival a batir. Un triunfo rojillo, sumado a un error (tanto empate como derrota) del Choco, daría al equipo de A Estrada su ansiado ascenso a Tercera.
-Ya se cuentan las horas para conocer el futuro del club; ¿cómo están los ánimos?
-Bien, perfectamente. La plantilla está con ánimo, con mucha confianza e ilusión. Deseamos que llegue ya el día; todo el mundo está con muchísimas ganas de jugar ya el partido. Aunque hubiese algún jugador tocado, creo que no me lo diría, porque están todos con muchísimas ganas de jugar y salir a ganar.
-¿Afloran ya los primeros nervios?
-No detecto ninguna sensación de nerviosismo en nadie; de hecho, incluso sondeé a la plantilla, y no dicen nada al respecto; los veo a todos muy bien, muy metidos en su trabajo.
-¿Hay sensación de carácter ganador en este momento?
-Absolutamente. Ayer -por el jueves- propuse un entrenamiento de competición, y la verdad es que vi muy bien a todos mis jugadores. Creo que encontramos el toque idóneo para competir.
-Además de sumar victoria mañana, el Estradense tiene que esperar un pinchazo del Choco para lograr el ansiado ascenso. ¿Confían en que eso pase?
-Esperemos que resbalen, pero es algo que no nos compete a nosotros porque no está en nuestra mano. Nosotros, con ganar nuestro partido tenemos nuestro trabajo hecho, y ya es bastante. Para lo demás, pues habrá que esperar, es algo que viene por añadidura.
-¿Teme que mañana su equipo pueda cometer el error de pensar más en lo que ocurre en Arousa, que en su propio partido?
-No; están todos avisados de que no podemos pensar en lo que pase en el otro partido. Nosotros tenemos que atender nuestro compromiso, y una vez finalice, ya se verá, antes no. Ni ellos, ni yo.