La zona, como encrucijada de caminos, es lugar de paso de bandas organizadas con robos planificados a los que se suman hurtos ocasionales realizados al descuido
20 may 2010 . Actualizado a las 10:29 h.El Subdelegado del Gobierno de Pontevedra, Delfín Fernández, destacaba en la última junta de seguridad celebrada en Lalín el aumento de los robos en la zona, la mayoría de ellos de poca monta. A este tipo de hurtos, en muchos casos, al descuido, se suman otros de mayor calibre y con botines millonarios que son achacados en ocasiones a posibles bandas organizadas de nacionalidades diversas, incluida la española, y a las que se se suman las de rumanos o sudamericanas como podría ser el caso del robo perpetrado en Silleda en el que los ladrones, a los que los vecinos identificaron como tres hombres con acento sudamericano, se llevaron un muestrario de joyería valorado en cientos de miles de euros.
A final de año un vecino de Lalín, especialmente ágil, que le valió el apodo de Spiderman, tuvo en jaque a las fuerzas de seguridad. El 22 de diciembre fue detenido por la Guardia Civil de Lalín. Se le imputaba la presunta autoría de catorce robos en Lalín y A Estrada e ingresaba en la prisión de A Lama. Ese mismo mes la Guardia Civil achacaba a un grupo de magrebíes los robos de bolsos y teléfonos móviles aprovechando descuidos de sus propietarios los fines de semana y en locales de hostelería. Estos se sumaron hurtos en el interior de vehículos, con escaso botín. La mayoría de las veces los ladrones aprovechaban los descuidos de los propietarios que dejaban el coche abierto o la ventanilla para coger alguna prenda o algún objeto. El 25 de marzo los trabajadores de los Concellos de Dozón, Agolada y Rodeiro se encontraron con el mismo panorama. Las puertas forzadas y las oficinas revueltas. Los ladrones apenas se pudieron llevar nada más que algún ordenador y poco dinero en efectivo, pero destrozaron todas las puertas y cajones que encontraron cerradas. Esa misma noche asaltaron una ferretería en Silleda y se llevaron material por valor de 50.000 euros. El 16 de febrero, tras el robo de cinco ordenadores portátiles en una tienda de Lalín, la Guardia Civil detenía en Baiona a dos hombres y a una mujer a los que les encontraron efectos robados por valor de 30.000 euros y entre ellos los ordenadores.
Bares e iglesias
Los bares son también con frecuencia objeto de robos con fuerza. Estos se producen siempre de madrugada. En marzo forzaron las cerraduras de puertas y un aventa y accedieron a dos bares en Silleda y en Lalín. De uno se llevaron mil euros. En diciembre con el bordillo de una acera rompieron el cristal de la puerta de un bar de Lalín. El botín fue de el más dulce: un expositor repleto de Chupa Chups y una caja con varios chicles. Recientemente los ladrones se valieron también de una piedra de gran tamaño para realizar un cuantioso robo de perfumes de marca en un establecimiento lalinense. En marzo entraron en la iglesia de Bendoiro y se llevaron objetos religiosos. Los ladrones, dos lalinenses fueron detenidos poco después y recuperados los efectos del robo. A primeros de abril era detenido también un estradense acusado de robar a punta de pistola y con peluca tres sucursales bancarias en la provincia y en febrero una noche asaltaron una clínica veterinaria y un hotel en Lalín. El 16 de enero la Guardia Civil detuvo a cuatro rumanos que accedieron a un bar para llevarse la recaudación de la máquina tragaperras, les imputaron doce presuntos delitos de robo en diferentes lugares, tres de ellos en Lalín y dos en Silleda. A estos se añaden los de maquinaria en obras, en ocasiones en las del AVE y robos en garajes. En enero en una noche aparecieron una veintena de coches robados en garajes de Lalín y Silleda.
Pese a la rápida y eficaz actuación de la Guardia Civil, que en ocasiones resolvió los casos y dio con los autores de los robos en muy pocas horas, en la mayoría de los casos los detenidos quedaron en libertad poco después tras pasar por el correspondiente juzgado. La zona, al ser una importante encrucijada de caminos, es lugar de paso para muchas de estas bandas que cuentan con rápidas vías de escape por carretera.