La consellería de Medio Ambiente y Territorio decidió hace unos días que la opción A era el mejor de los tres trazados alternativos diseñados para la prolongación hasta la villa de la autovía de Santiago a A Estrada, la AG-59, y sacó de inmediato a concurso la redacción del proyecto de construcción, en base a ese trazado, de los poco más de diez kilómetros de ese vial. El DOG publicó ayer el correspondiente anuncio de licitación de las obras de dicho tramo, entre A Ramallosa y un punto final cerca del alto de Cruz, concretamente en el lugar de Santabaia. El presupuesto de licitación es de 982.000 euros. La opción A es la que menos longitud de trazado supone e implica también un menor movimiento de tierra e impacto ambiental.
La AG-59 forma parte de los proyectos del plan de infraestructuras de viales de comunicación de Galicia, para el período del 2009 al 2015, así como una segunda prolongación hasta Terra de Montes. El trayecto entre A Estrada y Santiago se podrá realizar en algo menos de un cuarto de hora.
Inversión multimillonaria
La propia consellería adelantaba ayer que la inversión total prevista para prolongar la autovía desde Ramallosa hasta Terra de Montes es de 187 millones de euros. Algo más de 70 serán para el tramo estradense. Al final serán casi 34 kilómetros desde Santiago hasta el final en Montes. En el presupuesto de la Xunta para este año existía una partida abierta de 300.000 euros para esta iniciativa. Por otra parte la redacción del proyecto constructivo deberá estar concluida en veinte meses. Quizá bastante antes puedan comenzar las expropiaciones.
La prolongación de la AG-59 salvará Pontevea y el Ulla con un viaducto por la zona Este de dicha localidad. Entrará en territorio estradense entre Cora y Couso, para seguir por Santa Cristina. Cruzará la carretera actual en la parte baja de la recta de Baloira. Pasará muy cerca del polígono de Toedo para buscar después la N-640 por Santabaia y el alto da Cruz.