La crisis económica se deja notar en las subastas en Internet. Tanto es así que durante el día de ayer se pusieron seis coches a la venta en la página web www.segundaano.es. Seis automóviles, más o menos nuevos, a precios mucho más bajos que los del mercado. Otro efecto notorio producto de la recesión en la economía de bolsillo es el hecho de que, también solo durante el día de ayer, se pusieran a la venta cuatro caravanas. Se trata de un conjunto de vehículos que sumados a todos los subidos en días anteriores, pueden superar los 200 a la venta, y eso solo en la ciudad de Santiago.
Sin embargo, los pisos son los grandes triunfadores en la web, y es que de los más de 600 anuncios de segunda mano en Compostela, la mitad son viviendas, muchas usadas y otras apenas recién estrenadas. Una buena solución para hacer frente a la hipoteca. El caso es que Internet se está convirtiendo en el reducto de salida para la gente que busca eliminar objetos, quizás prescindibles, para abultar un poco la cartera. En la página de segunda mano se pueden encontrar un sinfín de materiales. Desde una máquina de coser para coleccionistas, hasta un chándal usado, pasando por más de diez entradas para el concierto de Bruce Springsteen, que, por cierto, ya pasó.
Un chándal de un colegio
Los objetos más grandes, o más importantes, como las anteriores viviendas o coches, suelen ponerse a la venta en esta página, mientras los más pequeños u ociosos se anuncian en Ebay. En el día de ayer, se podían adquirir treinta materiales diferentes dentro de los límites compostelanos: un cochecito para bebés, juegos de ordenador, tomos de cómics manga, amplificadores, monitores, filtros para el coche, relojes... Pero además, Ebay también es el portal elegido por aquellos que buscan deshacerse de los cachorros de sus animales, muchos gratuitamente y otros cobrando hasta 180 euros por un boxer. También había hasta canarios por catorce euros o un chándal del Colegio Santa Apolonia.
Lo que está claro es que Internet se deja entrever como la única oportunidad para vender sin pagar por anunciarse. Todo ello esperando a poder cobrar para intentar dar un paso más arriba en esta situación de crisis económica.