El pleno da el visto bueno a los documentos básicos del PXOM y decide exponerlo al público

Sánchez C.

DEZA

18 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Varios descontentos con el PXOM que elaboró en su día el PP estradense acudieron ayer, como público y dos años después de sus mejores apariciones, al pleno que celebró la corporación municipal de A Estrada para dar el visto bueno a todos los documentos básicos que constituyen ahora la nueva propuesta del PXOM, y el informe de sostenibilidad ambiental, el ISA, que se incluye en el expediente, informe que quedó aprobado con el acuerdo final favorable, aunque con las abstenciones final de PP y ediles no adscritos. También se acordó la exposición al público desde principios de octubre.

Irene Aguiar precisó, al iniciarse el debate, que en el documento del PXOM se introdujeron hace unos días unas correcciones finales por unos errores más de forma que de fondo.

José López, por el PP, fue el primero en intervenir después para recordar que el PP apenas pudo colaborar en los trabajos de corrección del PXOM y nuevas directrices, o cambios, que pudieron incluirse. Dijo que la voluntad del PP de aprobar el plan se demuestra con la presentación de una propuesta de última hora para corregir un error de bulto y aprobar, en el pleno, el ISA.

Acusaciones

Pero López insinuó que «ese error puede estar delante de otras posturas o coartadas que quizá usará el PSOE para no aprobar el plan en esta legislatura». El portavoz popular hizo un par de duras acusaciones similares contra los socialistas, pero sin encontrar respuesta. Irene Aguiar y Dono han reiterado en los últimos días que quieren aprobar cuanto antes el PXOM, insinuando que quizá el PP no va a querer colaborar.

Reboredo Baños, por su parte, reclamó que el plan se exponga en las parroquias, y que se abra una oficina de información y asesoramiento al público. Aguiar confirmó que habrá oficina. Los descontentos con el viejo PXOM quisieron celebrar el nuevo acuerdo, pero Dono??les cortó el jolgorio de raíz; querían molestar a Reboredo.

La sesión resultó al final bastante aburrida. Fue simpático un comentario de un asistente que mascullaba en solitario al final: «Ya era hora de que los verdaderos redactores del plan pasaran por el pleno».