Los setenta decibelios del grito de una vaca, a debate

La Voz

DEZA

PP y PSOE aprobaron una moción presentada por el grupo de gobierno solicitando a Medio Ambiente que exima a los ganaderos de tener que realizar un estudio acústico de las granjas para obtener la licencia de actividad. Se pide que de no poder ser retirada la exigencia, al tratarse de una normativa europea, el ruido permitido se eleve por encima de los 70 decibelios que, según apuntó el edil de Actividade Agraria, Manuel Fernández, «é o que berra unha vaca nalguhnas determinadas circunstancias».

Manuel Fernández criticó duramente al gobierno del bipartito y achacó la normativa al anterior edil de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, del que dijo «non sabe canto berra unha vaca». El edil lalinense recordó que «por un lado Sanidade nos pide que as explotacións teñen que estar ventiladas o máis posible e por outro nos ven co estudio acústico» argumentando que «unha granxa non é unha discoteca» y que «si pechamos todas las vacas sería unha sauna non unha explotación».

El concejal recordó que en el caso de las explotaciones de vacuno estás se encuentran a una distancia de unos cincuenta metros de las casas. El BNG por su parte realizó autocrítica y consideró que «nos pasamos tres pobos aprobando no seu día esta distancia tan corta». Una decisión que fue defendida por el alcalde de Lalín, José Crespo, aludiendo que el tema de las vacas en Galicia es diferente al de otras partes recordando que aquí «os paisanos queren telas cerca». El hecho de no estar de acuerdo con esa distancia de 50 metros llevó al BNG a votar en contra en esta moción.

Por otra parte en el pleno se aprobó el expediente de levantamiento de los límites plurianuales para la obra de humanización de Fonte Sanguiña y el expediente de suplementación de crédito correspondiente. La obra tiene un presupuesto de 191.805 euros, de los que 134.263,5, el 40% será serán aportado por Industria. En este año se invertirán 59.357,20 euros y 132.447,8 en el 2010.