El ejecutivo de Silleda queda ahora conformado por cuatro de los trece miembros de la corporación
21 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La ruptura del grupo de gobierno de Silleda se consumó ayer. Los dos ediles independientes, Javier Cuíña y Ofelia Rey, presentaron en el registro del Concello cada uno un escrito para solicitar el abandono del PSOE y situarse como no adscritos, posición en la que quedan los concejales que dejan la formación por la que concurrieron a las elecciones. Dan así el paso definitivo para desligarse del ejecutivo liderado por Paula Fernández luego de que en noviembre anunciaran que actuarían por libre pero dentro de él.
Cuíña y Rey explicaron que han decidido romper con el PSOE después del distanciamiento evidente que mantienen con el resto de miembros del grupo de gobierno desde abril, cuando ambos también habían presentado su renuncia a formar parte de la junta local de gobierno abriendo la crisis. La distancia lejos de acortarse durante este tiempo se fue incrementando, agravándose incluso tras la negociación en noviembre. «Xa se sabe a relación que temos desde fai un ano», manifestó la hasta el momento oficialmente edil de Industria, Facenda e Comercio. «Hai un ano que non falamos e os motivos son sobradamente coñecidos», aseguró Javier Cuíña.
El abandono de Cuíña y Rey del grupo de gobierno llega después de las elecciones autonómicas. Muchas miras estaban puestas en el 1 de marzo y el resultado de la Xunta. Las cuerdas se tensaron antes de la cita electoral cada uno jugando sus bazas, sin que nadie pronunciase con anterioridad la palabra ruptura, que llega ahora a posteriori y con la incógnita electoral despejada.
La consolidación de la ruptura del grupo de gobierno silledense deja al ejecutivo en minoría total dejando su situación de mayoría minoritaria. Así, el PSOE se convertirá en la segunda fuerza de la corporación -con cuatro ediles- por detrás del PP -con seis-, por los dos no adscritos y la edil del BNG. A la alcaldesa, Paula Fernández, no le bastará mirar a la bancada del BNG, tendrá que hacerlo a Cuíña y Rey. Todo ello convierte en una incógnita los dos años que restan de mandato. Los dos ediles son piezas claves, en el punto de mira de PSOE y PP.