Detenida la dueña de un bar de A Anllada por simular un robo

DEZA

La Guardia Civil de Cuntis detuvo ayer a la propietaria del bar Río Chico, ubicado en el lugar de A Anllada (Arcos), por un supuesto delito de denuncia falsa e intento de estafa. Según fuentes consultadas por La Voz, la mujer, de iniciales R.???M.???F.???G., presentó el pasado diciembre una denuncia en el puesto del instituto armado por un robo en su negocio. Al parecer, la dueña del Río Chico vinculó el robo en su bar con la banda de cuatro jóvenes rumanos detenida por Guardia Civil de Cuntis el 16 de diciembre. La investigación llevada a cabo por los agentes a raíz de la denuncia presentada por R.???M.???F.???G. arrojó un resultado sorprendente. Dos pistas llevaron a los guardias a pensar que algo raro había en el caso. El pasado septiembre el Río Chico sí sufrió un robo real. Entonces los ladrones accedieron al local forzando la puerta de un almacén ubicado en la parte de atrás. Cuando los agentes volvieron, comprobaron que esa puerta no se había arreglado y seguía igual, lo que levantó sospechas. La tesis de la Guardia Civil es que para simular el robo de la mercancía la mujer realizó un amago de butrón a una altura de 1,70 metros en una pared a la que se accede por ese almacén trasero. El butrón no se llegó a completar al dar con un tablero.

La investigación se cerró cuando se interrogó a la empresa suministradora de bebidas al bar Río Chico. R.???M.??F.???G. indicó en la denuncia que le habían robado una cantidad de mercancía que no cuadraba con la suministrada. El arresto se produjo ayer en el puesto de la Guardia Civil. La mujer quedó en libertad con cargos en espera de juicio. Al parecer, pretendía estafar al seguro más de 2.000 euros y cobra fuerza el móvil del dinero

Malos tratos

Un hombre de 36 años, J.F.G.

fue juzgado ayer en Caldas por amenazar de muerte a su ex pareja, residente en Cuntis, en un bar de A Estrada. La discusión se produjo en el bar Eureka. El caso lo llevó la Guardia Civil de Cuntis. Fuentes consultadas indicaron que al imputado se le impuso una orden de alejamiento de su ex mujer, a la que no podrá acercarse a menos una de 200 metros durante seis meses. Al parecer había una denuncia previa de malos tratos