Las obras del AVE a su paso por los concellos de Silleda y A Estrada y las lluvias de los últimos días han intensificado los problemas en la parroquia silledense de Cira y la estradense de San Miguel de Castro. En la aldea de Vilar, en Cira, varios vecinos protagonizaron el lunes el corte de la carretera de la aldea para evitar el paso de los camiones de las obras. Según explican, los vehículos pesados que trabajan en las obras del túnel tienen derecho a la utilización de una red de viales concreta y predeterminada de la que está excluida la carretera asfaltada que atraviesa la aldea. Sin embargo, el mal tiempo del fin de semana embarró las pistas de tierra que suelen utilizar los camiones. Algunos conductores optaron por utilizar la carretera asfaltada que atraviesa la aldea para dirigirse a las obras. Los vecinos, molestos por el continuo tránsito de vehículos pesados en la zona y el progresivo deterioro de las pistas locales, decidieron hacer frente por su cuenta a los abusos y se plantaron en mitad del estrecho vial que cruza la aldea de Vilar para impedir el paso de alguno de los camiones de obras que buscaban alternativas a las pistas convertidas en barrizales. Lo hicieron con buenas maneras. Los transportistas entendieron el mensaje y dieron vuelta.
En San Miguel de Castro (A Estrada) los problemas también continúan. Según informó ayer la asociación de vecinos de la parroquia, pese a haberse limitado la velocidad en la zona, los camiones continúan transitando a más velocidad de la permitida y con más carga de la debida. El resultado es el deterioro cada vez mayor del asfalto de los viales de la zona y la presencia de barro a cada paso más acusada. «Hai pistas, como a que vai do Seixo a San Miguel, que son unha lameira. Non se preocupan de pasar cunha cuba de auga para lavala, co que se convirte nunha pista de patinaxe», explican.
Los vecinos de San Miguel de Castro se han puesto en contacto con el gobierno municipal para pedir que se tomen medidas urgentes. En primer lugar, reclaman una mayor vigilancia policial en la zona, con patrullas que sancionen a los vehículos que circulen a más velocidad de la permitida y a los camiones-hormigonera que vierten hormigón a la vía pública. Piden, además, que se limpien de barro los viales «para que non sexa un risco transitar por eles».
En segundo lugar, los vecinos solicitan la instalación de badenes para obligar a los conductores a reducir la velocidad. Insisten en que sean lomos de burro y no bandas rugosas, menos ruidosos e igual de efectivos para obligar a aminorar la marcha.
Por otra parte, los vecinos de Castro lamentaron ayer la falta de compromiso del Administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif) en relación con las detonaciones nocturnas en las obras del túnel.
Más detonaciones nocturnas
El Adif se había comprometido a colocar dispositivos para reducir la intensidad de las detonaciones. Durante algunos días, los vecinos dejaron de escuchar por las noches el ruido de las explosiones.
Sin embargo, el martes y el miércoles de la semana pasada y la madrugada pasada volvieron a sufrir la vigilia. Reclaman soluciones urgentes.