Los ganaderos de la provincia han convocado una huelga para el próximo 18 de noviembre en Santiago ante la caída constante del precio de la leche, que en la mayoría de los casos, les obliga a venderla por debajo del precio de coste, según explicó ayer el secretario xeral de Xóvenes Agricultores, Francisco Bello. Desde el sector lácteo gallego piden a la Administración autonómica que tome medidas contra la sangría económica a las que están expuestos, mientras denuncian que los distribuidores mantienen precios tres veces superiores a los de venta. «Nosotros vendemos a 32 céntimos y ellos la distribuyen a 95», señaló.
Entre sus solicitudes a la Xunta y al Ministerio Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, la Asociación Agraria Xóvenes Agricultores, (Asaja) junto a Unións Agrarias demandan la puesta en marcha de un contrato único para todo el país y con precios basados en índices objetivos. Además de la necesidad de una garantía de recogida de toda la leche al precio de mercado, independientemente de como se comercialice de forma individual o a través de cooperativas. Los ganaderos de la provincia lo dejaron ayer claro a la hora de luchar contra las importaciones. «Tenemos que traer un cuarto de lo que consumimos de fuera porque solo producimos tres cuartos», reconoce Bello. Es por eso que piden una regulación de las importaciones y la publicación de los datos de estas empresas, tanto lácteas como de distribución. Instan al Tribunal de Competencia a actuar de oficio contra las prácticas monopolísticas de las industrias productoras de piensos, que denuncia el colectivo ganadero. «Queremos que el consumidor sepa lo que está pasando y esperamos que de cara al 2015 cuando desaparezcan las cuotas de la leche y haya un mercado libre, esté regulado todo», señaló Bello.
Si la construcción o la automoción ven como sus cuentas están cayendo cada con más fuerza, el sector ganadero, y en especial el lácteo, están en la UCI desde hace al menos veinte años. «Qué si nos afecta la crisis? Nosotros estamos mal desde hace más de 20 años, así que no nos pilla desprevenidos, aunque reconocemos que la falta de crédito ahoga la supervivencia de algunas empresas», explicó el secretario xeral de Asaja.
A pesar de que la mala situación que atraviesan, los ganaderos reconocen que en los últimos años se ha incrementado, con una bajada del precio que pagan a los productores del 25%, y con notables subidas en los medios de producción -energía, fertilizantes, entre otros-. Francisco Bello asegura que «pese a que los cereales bajaron un 19% en el último año, la subida del pienso para animales se sitúa en el 45%». El sector lácteo de la provincia, con una producción de 247.000 toneladas de leche al año en las cerca de 2.280 explotaciones atraviesa un momento delicado en cuanto recaudación, por lo que piden la intervención inmediata de la Xunta y la Administración estatal.
Asaja y Unións Agrarias piden el apoyo de concellos para acudir a la manifestación que a nivel autonómico han convocado en Santiago.