Un estradense en la expedición Orixes

DEZA

El fotógrafo Xoanma Porto resumirá en imágenes la aventura de dos coruñeses que recorren en dorna todas las aguas interiores de Galicia y pretenden llegar a Noruega

05 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Moncho Amigo y Antón Coira son dos piratas coruñeses que, siguiendo los versos de Espronceda, han decidido hacer de la mar su patria y de su dorna un preciado tesoro bautizado como Orixes. La expedición que acaban de emprender, que toma su nombre del barco, pretende surcar todos los ríos, pantanos y lagos navegables de Galicia. Después, no habrá tregua todavía. El objetivo es regresar a los orígenes. Haciendo justicia al lema de la expedición, los navegantes pretenden atravesar Europa en dorna para donarla a algún museo noruego en homenaje al origen vikingo de las embarcaciones.

El fotógrafo estradense Xoanma Porto está siendo testigo privilegiado de la expedición. En algunos tramos viaja en una barca en paralelo a la dorna Orixes para obtener imágenes en ruta y en otros se desplaza por tierra para captar la llegada a tierra de los aventureros en puntos emblemáticos de la ruta. El puente de Rande, las Torres de Catoira o el puente viejo de Pontevedra ya han quedado inmortalizados. El objetivo es no dejar escapar detalle de las vivencias de los navegantes. De su ruta y de su encuentro con los lugareños en cada muelle en el que recalan.

La aventura, que fue preparada por los protagonistas durante más de tres años, tendrá otros dos de duración en su etapa gallega. Los coruñeses tienen previsto realizar cuarenta navegaciones en total, a razón de un promedio de una singladura por semana. En cada una, Amigo y Coira llevarán a un marinero y a un invitado de excepción, un cocinero, un pintor o un músico, a quienes pedirán un recuerdo de su viaje en dorna, sea una receta, un cuadro o una canción.

La idea partió del escultor Moncho Amigo, patrón de barco y piloto de aviación. En la aventura lo acompaña el industrial Antón Coira, con el que comparte su sed de aventura y más de treinta años de amistad. Las primeras singladuras han llevado a la pareja desde A Illa de Arousa a Pontecesures, río Umia arriba; por el Lérez, en Pontevedra, y por la Ría de Vigo. No obstante, todavía quedan muchas aguas interiores por surcar antes de devolver la dorna a los vikingos. En noviembre, los marineros recorrerán la zona del Sil y las aguas interiores de Ourense y Lugo para documentar la belleza de los ríos y embalses de esta área en otoño. En enero o en febrero se dirigirán a la zona de Ortigueira, donde navegarán el Sor y visitarán a unos amigos que regentan la mayor plantación de camelias de Europa, que estará en su máximo esplendor en esta época del año.

La dorna tiene cuatro metros y medio y fue construida en pino por un carpintero de Ribeira. Avanza a golpe de vela y remos y lleva un pequeño motor por si la aventura se complica. Los expedicionarios quieren coleccionar aventuras y anécdotas, no malos recuerdos.

Al finalizar el periplo se editará un libro recogiendo todas las vivencias de la expedición. Ahí entrará en juego el estradense Xoanma Porto. El fotógrafo reúne ya decenas de instantáneas que congelan los mejores momentos de la aventura marítima. Como diseñador gráfico, Xoanma Porto se encargará además de la edición del volumen, mientras que los textos serán firmados por uno de los protagonistas de la expedición, Antón Coira.