No necesitan repartir flyers ni lanzar octavillas. A juzgar por la poesía que recogen los muros del casco urbano, a los estradenses les va más empuñar el frasco de spray y llenar las paredes con mensajes de todo tipo. Sólo en el centro estradense existen más de medio centenar de pintadas que darían para analizar a fondo la política mundial. Si además se tuviesen en cuenta los mensajes escritos en las puertas de los baños de los locales de moda el retrato social no tendría desperdicio. En los aseos, los usuarios se decantan más por el amor y el sexo. Es en los muro públicos donde salen a relucir las cuestiones «de estado». Entre los mensajes con solera predominan los nacionalistas, socialistas y anarquistas y los llamamientos a la acción. «A luita é o único camiño», «AMI em luita», «Independencia e socialismo», «Canha contra Espanha», «Forza celta» y «Raza celta» son algunos de los sms plasmados sobre el ladrillo. No faltan las alusiones al desempleo («Traballo digno para a juventude galega»), al aborto, ni al modelo de estado. Hay quien pide «Kontra el faszismo, akzión direkta», quien equipara «Estado=kriminalización» y quien habla directamente de un «sistema de mierda».
La policía es otro de los blancos de las pintadas urbanas. En el muro posterior del edificio de la Policía Local se lee «Policía=mafia». Otro grafitti insiste: «Policía=korruptos». También hay quien asegura que «Espanha tortura presos independentistas» con letras de cuerpo gigante, quien dice que «Gloria Lago=exterminio do galego» y quien ha dejado constancia de su reproche al paso de la Vuelta ciclista a España por A Estrada con un grafitti de tintes nacionalistas que dice: «Vuelta fóra da Galiza».
En cuestiones políticas, ni el PP ni el BNG se libran de las embestidas de los grafiteros. Si en una pared se lee «Lume ó PP», en otra dice «BNG fachas». En esta sección, los mensajes más recientes se refieren a la guerra de los pedáneos contra el BNG estradense, que pretende crear juntas parroquiales con un presidente con funciones similares a las desempeñadas hasta ahora por los alcaldes de barrio. Dos pintadas en el entorno de la casa consistorial hacen visible el conflicto. Una dice «Pedáneos sí, Raquel no», en referencia a la teniente alcalde nacionalista Raquel López. La otra suena casi a amenaza: «Cos pedáneos non se xoja». Así, con jota.
Para relajar la tensión grafitera, la asociación cultural Ken Keirades Espazo Aberto ha lanzado este año una propuesta más cívica y ha puesto un poco de literatura en las paredes estradenses. Las mejores frases de su concurso de relato corto y las obras de los participantes en el taller de grafiti celebrado durante las últimas fiestas de San Paio ponen un poco de alegría imparcial entre tanto cruce de reproches.