Colchones integrados en el paisaje

DEZA

En octubre del 2006 aparecía un vertido incontrolado en Quireza. Veinte meses después estos objetos para el descanso, descoloridos, siguen en el mismo lugar

04 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En octubre del 2006 denunciábamos la aparición de un vertido de una veintena de colchones en Quireza, en un margen de la carretera hacia Sabucedo. Veinte meses después siguen en el mismo lugar, convirtiéndose en parte del paisaje, desbaratando una imagen idílica del rural. Lo único que ha ocurrido en este tiempo se aprecia a simple vista: la progresiva degradación de estos objetos de descanso convertidos ahora en elemento decorativo en el medio natural. Ya no resultan tan llamativos los rojos y azules sobre el fondo verde, con algún que otro ejemplar «desaparecido» en ese más de año y medio de vida a la intemperie.

Ni la lluvia, ni la nieve, ni el frío, ni el calor, han conseguido destruir esa colonia de colchones a modo de setas silvestres. Pero si éstas pueden ser recogidas cuando son comestibles para degustar algún plato, los colchones parecen interesar mucho menos. Nada, para ser más concretos. Las pesquisas emprendidas por el Concello de Cerdedo apuntaban en una dirección, pero las investigaciones posteriores no dieron sus frutos. El Seprona intentó encontrar alguna pista para encontrar al dueño de la remesa, pero no trascendió su localización. Así que nadie «pagó» por lo que podemos considerar un atentado ecológico.

Y si la búsqueda del culpable resultó infructuosa, tampoco parece que prosperasen los avisos sobre la situación ante Medio Ambiente. Seguro que se podría abrir un largo debate sobre competencias, pero la imagen que ofrecen los colchones en Quireza se debe erradicar. Ya.