El centro médico de A Estrada tuvo que suspender ayer el servicio de Radiología debido a la ausencia de especialista. Cerca de una veintena de pacientes con cita previa concertada se toparon por sorpresa con la puerta de la consulta cerrada. En los mostradores de atención al público no pudieron darles una explicación convincente. Lo único que sabe a ciencia cierta el personal del centro médico es que la semana pasada las consultas se celebraron normalmente y que ayer por la mañana no se presentó el técnico de Radiología.
Durante la mañana, en el ambulatorio no recibieron comunicación oficial sobre los motivos que obligaron a cancelar el servicio. Extraoficialmente, algunos compañeros saben que el técnico de Rayos que venía prestando servicio en el centro médico estradense ha renunciado a la plaza en A Estrada. Se presume que la ausencia de especialista de ayer se debe a un fallo de coordinación del Servicio Galego de Saúde (Sergas), que no reaccionó a tiempo para cubrir la plaza vacante.
Varios pacientes afectados presentaron ayer quejas formales en el centro médico por la desatención. Otros se limitaron a trasladar su malestar al personal de atención al público.
Los afectados se quejan de la suspensión del servicio, pero sobre todo de que nadie les haya avisado de la cancelación de las citas.
Desde el centro médico explican que la anulación de citas era imposible, ya que se daba por supuesta la presencia de un técnico y la ausencia de hoy pilló por sorpresa tanto a los pacientes como al propio personal del ambulatorio estradense.
A última hora de la mañana de ayer, en el centro médico desconocían cuándo sería posible restablecer el servicio. No obstante, no se preveía que fuese posible hoy.
Reprogramación de citas
El servicio de Radiología de A Estrada funciona de lunes a viernes de 9.00 a 13.30 horas. Por cada cita se calcula un cuarto de hora, por lo que cada día se atiende a cerca de una veintena de pacientes. Los que ayer no pudieron ser atendidos tendrán que reprogramar sus consultas. Muchos han solicitado nuevas citas. Sin embargo, algunos de los más molestos por la infructuosa visita al ambulatorio y la pérdida de tiempo se han limitado a desahogarse con el personal y no han querido concertar nueva cita. Se quejan de la desatención, de la falta de tacto por no haber sido avisados y de la carencia de información.