El debate local sobre la implantación el próximo curso de la asignatura Educación para la ciudadanía incidió en la necesidad de formar ciudadanos reflexivos
18 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El debate sobre la implantación el próximo curso de la asignatura Educación para la ciudadanía y los derechos humanos tocó ayer territorio local. La polémica ha llenado muchos minutos de telediario, pero la materia continúa siendo más conocida como arma política que como propuesta educativa. Muchos estradenses desconocían ayer cuándo se va a implantar la materia, qué se pretende con ella o cuál es su contenido. El encuentro en A Estrada sirvió para alejar fantasmas dialécticos y aclarar dudas razonables. Participaron la directora xeral de Ordenación e innovación educativa, Marisé Pérez Mariño; el diputado socialista Guillermo Meijón; el catedrático Xosé Luis Barreiro; los orientadores educativos Manuel Clemente Abel y Concepción Durán y, en representación de los padres de alumnos, María Belén Gosende.
Primera cuestión: los plazos de implantación. Los alumnos de cinco comunidades autónomas ya están cursando esta materia. En Galicia, entrará el próximo año en Secundaria y en el bachillerato, ya que es entonces cuando los cursos en los que se imparte serán alcanzados por la reforma educativa de la LOE. La asignatura será estudiada por los alumnos de segundo curso de ESO y los de primero de bachillerato. En el segundo de los casos, la materia se llamará Filosofía y ciudadanía, reformulando la tradicional docencia de la Filosofía y englobando en una sola asignatura dos ramas con espacios comunes.
En Primaria, la asignatura está prevista en el programa del sexto curso y no se implantará hasta el curso 2009-2010, coincidiendo con la aplicación de la LOE.
Según la directora xeral de Ordenación e innovación educativa, la implantación de esta asignatura es vital «para educar para vivir en sociedade». Marisé Pérez explicó que de los 27 países vinculados a la UE, 22 cuentan con una asignatura equivalente en sus programas educativos y, en la mayoría de los casos, la materia tiene mayor incidencia de la que tendrá en el estado español. Con la LOE, los estudiantes de ESO dedicarán en torno a un 2% del tiempo de aprendizaje a la Educación para la ciudadanía.
La directora xeral explicó además los contenidos de la asignatura, que van desde el conocimiento de uno mismo hasta la convivencia en grupo y en sociedad, pasando por el capítulo de la inteligencia emocional. Algunos aspectos que se trabajarán en las clases serán la autoestima personal, los derechos y deberes del ciudadano, la Constitución o el encaje de fallos y fracasos.
El diputado socialista Guillermo Meijón destacó en A Estrada la importancia de potenciar desde el colegio una actitud crítica.
Según explicó, en el modelo anterior a la LOE los contenidos de educación para la ciudadanía se abordaban de forma transversal.
Espacio de reflexión
Meijón cree que la complejidad actual exige un espacio propio de reflexión para poder formar ciudadanos «demócratas, activos e reflexivos». «Cidadáns críticos para un país democrático», precisó. Para acercar más al auditorio a la materia, el diputado aportó algunos ejemplos prácticos extraídos del libro de texto, en el que se plantean desde la resolución inteligente de conflictos y la reflexión sobre los distintos tipos de violencia hasta el análisis de los medios de comunicación. El objetivo: la mirada crítica frente a la pasiva.