El micólogo Fernando de la Peña estima que en la comarca pueden encontrarse un centenar de especies comestibles
30 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El micólogo Fernando de la Peña ha vuelto a hacer escala en A Estrada para impartir la quinta edición de las Xornadas Micolóxicas organizadas por la asociación Coto Manguelo de Orazo. Fernando de la Peña es un naturalista enganchado a las setas desde que tiene uso de razón. Se formó como micólogo en Cataluña y, cuando regresó a Galicia hace 25 años, se propuso estudiar y divulgar la extraordinaria riqueza de los montes gallegos. «Aquí había una gran diversidad, pero se desconocía», explica el micólogo. A golpe de charlas y cursillos, De la Peña le metió el gusanillo de la micología a muchos gallegos. En A Estrada, a cada edición de los cursillos asisten más de cuarenta personas. «En esta zona pueden encontrarse un centenar de especies comestibles. Es una zona muy rica, aunque este año no haya setas», comenta. «Si hay cien especies comestibles, es una pena que la gente se conforme con dos que son las más conocidas y por ello las más buscadas y las que más cuesta encontrar», explica antes de advertir: «eso sí, no se puede ir de oídas, hay que saber exactamente qué seta se está cogiendo. Macrolepiotas, por ejemplo, hay muchas variedades, y últimamente están apareciendo variedades tóxicas muy parecidas a las comestibles».
Según De la Peña, éste está siendo un año pésimo para la micología. «Cuando llegué a Galicia había setas comestibles once meses y medio al año, pero desde hace unos ocho años esto va a menos. Este año es el peor que recuerdo. Se está terminando octubre y casi no hay setas», comenta.
El micólogo asegura que las setas son un indicador biológico de primer orden y está convencido de que el extraño comportamiento de los últimos años tiene mucho que ver con el cambio climático. Hace años los micólogos sabían exactamente a qué zona acudir en cada época para encontrar determinado tipo de seta. Ahora están desconcertados.
«En la zona de O Incio, en estas fechas solía haber más de cien especies y el sábado no encontré ni una», indica De la Peña. « El cantharellus cibarius , la seta reina de Galicia, que admite casi cualquier temperatura, el año pasado y el anterior apenas apareció y esta primavera fue casi la única que salió», comenta.
De la Peña cree que los bosques están enfermos y realiza estudios para intentar dar con las causas. Sospecha que el mal viene dado por un conjunto de factores. Uno de ellos podrían ser los bruscos cambios de temperatura a los que hace seguimiento: el miércoles 24 registró a las 9.00 horas 12,6 grados y el sábado 27 fueron sólo 4,2.