Un julio con el agua al cuello, pero a cubierto. Estamos ante un verano atípico, con temperaturas bajas y lluvia. En la recta final del mes podemos encontrarnos con paradojas como la que se vivía ayer en Lalín. De la piscina exterior tan sólo disfrutaba una familia por la tarde, mientras que en la climatizada se sucedía durante toda la jornada un ir y venir de aficionados a la natación. Más medicamentos contra resfriados que protectores solares. Pero hay otros muchos ejemplos de esa repercusión del mal tiempo. Así, en farmacias de la capital dezana comentaban que estaban vendiendo este mes más medicamentos contra resfriados y catarros que bronceadores y protectores solares. En el comercio, también están preocupados, ya que las prendas de verano siguen sin mucha salida pese a las rebajas. Y al mal tiempo, buena cara infantil. Ellos disfrutan igual, ya que cuando llueve las actividades se trasladan a cubierto. Una visita a la casa consistorial y una fiesta en la carballeira de O Rodo con juegos y merienda puso ayer el punto y final al campamento urbano organizado por el Concello de Lalín. Música para «combatir» la lluvia. Suele decirse que tocar o cantar mal suele traer lluvia. Pero seguro que no ocurrirá hoy, en un nuevo concierto en el Auditorio de Lalín de Cameralia. Será a las 21.30 horas con Picasso Trío. Y Seisdedos viaja a Bilbao. La compañía de títeres participará hoy en las fiestas de Bilbao con un taller para construir marionetas y el espectáculo Varietés. Mientras, Viravolta estará mañana en el parque de Bonaval de Santiago con su espectáculo O paxaro de lume, a las 19 y 21 horas.