La falta de personal sube los sueldos en hostelería por encima del convenio

Jaime Velázquez PONTEVEDRA

DEZA

El empleo turístico supera por primera vez en la provincia los rangos salariales establecidos Los sindicatos siguen alertando de las jornadas laborales abusivas en el sector

23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Cada vez son menos los trabajadores dispuestos a pasar los meses de verano detrás de un mostrador o atendiendo, bandeja en mano, las mesas abarrotadas de clientes en las localidades turísticas de la costa. Los bajos sueldos y las largas jornadas que ofrecían los hosteleros disuadieron a los trabajadores, especialmente a los jóvenes, que optan ahora por prácticas profesionales o por otros destinos mejor pagados. Lo que no sabían es que su negativa iba a acabar por disparar los sueldos, por primera vez en la provincia, por encima de los establecidos en el convenio laboral del sector. Los empresarios turísticos dicen que no son capaces de encontrar el personal necesario para sus negocios, y ofrecen sueldos cada vez más apetecibles, aunque no logren equiparar los salarios de las Islas Canarias o Baleares. Frente a los discretos 900 euros que cobraba un camarero apenas un año, las ofertas de trabajo colgadas en Internet sitúan el salario en torno a los 1.200, casi 200 euros por encima del convenio laboral. Muchas de las ofertas, además, incluyen alojamiento y manutención. Entre 18.000 y 24.000 euros José Antonio Boullosa, responsable gallego del sector hostelería de UGT, reconoce que en los últimos años los empresarios pontevedreses están cumpliendo en un 80% el acuerdo marco. En Sanxenxo, una de las localidades más turísticas de las Rías Baixas, una camarera de piso cobraba hace un año 620 euros. Hoy, las ofertas para la limpieza de habitaciones se sitúan en los 1.000 euros. El rango salarial más común es de 18.000 a 24.000 euros brutos al año. «Todas aquellos hosteleros que contraten a alguien por menos de 915 euros están fuera de la ley», afirma Boullosa. Ese es el sueldo mínimo que prevé el convenio laboral, y es aplicable a camareras de piso. En el caso de los camareros, el salario estipulado es de 1.027 euros. Los más altos, para trabajos especializados como de cocina, está entre 1.212 y los 1.500. «Sabemos que se están dando muchos sobresueldos -añade el sindicalista- porque, la verdad, es que ahora mismo no encuentras un cocinero de calidad que te quiera trabajar por 1.500». Los sindicatos están satisfechos con el alza de los salarios en el sector, pero siguen alertando de las abusivas jornadas laborales. «Ese es ahora nuestro caballo de batalla, porque hay muy pocos sitios donde se respete la jornada de ocho horas. En hostelería lo más normal es que la gente trabaje 10 y hasta 12 horas», afirma el responsable de UGT. Trabajadores extranjeros Boullosa es consciente de que es precisamente el número de horas de trabajo lo que disuade a los trabajadores. «Cada vez hay menos gente que quiera emplearse en hostelería porque tienes que trabajar los fines de semana y hacer muchas horas. Por eso estamos intentando de mejorar y dignificar la profesión». Los sindicatos han detectado un aumento de las contrataciones a trabajadores extranjeros, aunque, según Boullosa, no se debe a un intento de los empresarios de abaratar el despido, sino a la falta de personal en el sector. El Ministerio de Trabajo realizará este verano 1.080 inspecciones para detectar posibles contratos irregulares en la hostelería. El año pasado, los funcionarios detectaron 450 trabajadores sin contrato laboral en la provincia, empleados en bares, restaurantes, terrazas o locales destinados a bodas y bautizos. El 12% de las infracciones correspondieron a inmigrantes que carecían de alta en la Seguridad Social.