Medelo, el gran olvidado

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Crónica | Un cámping infrautilizado en Silleda La instalación lleva cerrada más de cinco años, utilizándose sólo como albergue de peregrinos pese a que desde el 2004 se desatascó su reapertura a nivel judicial

14 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?as instalaciones del cámping de Medelo continúan acumulando tiempo cerradas. Ahora, que están a punto de cumplirse diez años de su inauguración, ya ha conseguido estar más tiempo sin ninguna actividad, salvo la de albergue de peregrinos, que abierto para poner caravanas o disfrutar de las cabañas existentes. La instalación silledense se está convirtiendo en la gran olvidada. Su paso firme hacia convertirse únicamente en un punto de referencia para los peregrinos comenzó en el 2001. En octubre las instalaciones habían cerrado al concluir la temporada estival. Después ya nunca abrieron. Tras el parón invernal, el entonces adjudicatario de la concesión decidió mantener cerradas sus puertas en febrero del 2002, alegando entre otras cuestiones la peligrosidad por su cercanía a la vía del tren. La Xunta actuó entonces iniciando una demanda de desahucio. Todo el proceso judicial concluyó en el verano del 2004, con un fallo favorable a la administración autonómica, propietaria de las instalaciones a través del Xacobeo. Desde entonces y tras múltiples anuncios de que se abriría para todos los veranos que lo siguieron la situación no varió: los únicos que entran son los peregrinos, para los que hay disponibles un total de 25 plazas, según figura en la web oficial del Xacobeo. Las cabañas, la piscina y el inmueble principal que servía de bar siguen aguardando por un uso. Eso sí, desde la Xunta sacaron a concurso la limpieza y mantenimiento de las instalaciones. Pero el tiempo sigue pasando sin que se produzcan avances sobre la instalación. La última noticia del cámping fue hace poco menos de un año. En abril pasado, el alcalde, José Fernández, se reunía con el gerente del Xacobeo para interesarse por Medelo. La respuesta fue el compromiso de elaborar un proyecto para reabrirlo y valorar la posibilidad de la cesión al Concello, como había solicitado el pleno hace un año. Desde Silleda apuntaban hace unos días que no habían tenido más respuestas desde entonces. A menos de un mes de la Semana Santa y con el verano ya a la vuelta de la esquina, las perspectivas para el establecimiento hostelero se presentan en circunstancias similares que en los últimos cinco años: cerrado. Sólo una actuación inmediata, lo libraría.