EL CRISOL | O |
25 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL ANUNCIO lo hizo la edil de Comercio, Nuria Rodríguez Carral, en la presentación de los discos para la zona azul: esta nueva medida para favorecer la rotación de vehículos en los escasos aparcamientos de las calles Principal y Loriga puede ser el primer paso para una posterior implantación de la ORA «si funciona e gusta». Una declaración inesperada y que, a falta de la exégesis oficial que a buen seguro llegará desde el gobierno local, tiene una interpretación clara: el Concello puede instaurar la ORA por escalas, siendo la primera de ellas la zona azul. Las palabras de Nuria Rodríguez constituyen, en símil tenístico, lo que se considera «errores no forzados»: desvelan la posible intención del gobierno local respecto a la ORA por las buenas, sin que nadie indagase con incómodas preguntas sobre una medida a todas luces impopular y que parecía aparcada, nunca mejor dicho. Es clara la diferencia con los «errores forzados», como por ejemplo, una confesión inconfesable dentro de un interrogatorio del BNG en el pleno sobre intereses de empresas de concejales en contrataciones con el Concello. Falta ahora por saber cómo medirá el gobierno municipal si la zona azul «gusta»: ¿bastarán algunas firmas, como las que en su día catapultaron la aprobación de la ordenanza de la ORA? ¿Habrá reuniones con colectivos, como las que en su día hubo para hablar del cierre al tráfico de la Praza da Igrexa? Y en tal caso, ¿su opinión se tendrá en cuenta, o servirá como murmullo de fondo a la decisión municipal, si la hay? Por lo pronto, y para permitir unas tranquilas compras navideñas, Carral anuncia tregua en la zona azul hasta enero: para entonces, habrá que ver cómo la exigua plantilla de la policía local se multiplica para controlar el sistema: ¿libreta y bolígrafo, o de memoria?