Plantea una moción sólo un mes después de aprobar otra en el pleno El alcalde contrapone las acciones de Adif y Fomento con la opinión de expertos sobre el ferrocarril
02 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l alcalde de Lalín, Xosé Crespo Iglesias, presentó ayer una moción en la que reitera una vez más la demanda de mantenimiento de la estación ferroviaria de Botos y su dotación de personal, «de xeito que se impulse a utilización dos trens de cercanías ao seu paso por Lalín». Solicita también una entrevista a los responsables del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para que aclaren sus intenciones finales sobre el futuro de la estación, de modo que todos los lalinenses tengan constancia del futuro que esperada a la parada ferroviaria. La moción se redacta sólo un mes después de que la corporación lalinense aprobase en pleno, por unanimidad, un texto similar en el que se demandaba la revitalización de la estación ferroviaria de Botos. Con una argumentación similar, en esta ocasión el alcalde contrapone las actuaciones de Fomento y Adif tendentes a la eliminación de personal y servicios en la estación lalinense, frente a opiniones expresadas por diferentes expertos, que destacan la necesidad de disponer de trenes de cercanías que garanticen el desplazamiento rápido y seguro entre las ciudades, una circunstancia vital para un pueblo como Lalín «xa que serviría para asentar a poboación nesta zona do interior de Galicia e dar un impulso considerable á súa economía». Alude así Crespo Iglesias a que el mantenimiento de la estación de Botos y la mejora de las comunicaciones ferroviarias en el eje Santiago-Lalín-Ourense sería un instrumento eficaz que favorecería el flujo diario de desplazamientos de los habitantes del municipio, aumentando el radio de acción del término y situándose en una posición privilegiada para convertirse en un punto de referencia de la Galicia interior. Antecedentes El alcalde recuerda entre otras acciones recientes para demandar la revitalización de Botos, cartas a la ministra de Fomento en abril del 2005 y otra moción respaldada por unanimidad en aquella fecha, a la que se suma la del pasado junio. Al tiempo se había demandado la parada del tren de grandes líneas con destino a Bilbao e Irún, y del Talgo, que ya había sufragado en los 90 el Concello, medidas que fueron en todos los casos desatendidas. Se eliminó la parada del Talgo, se negaron reformas y se eliminó ahora personal, «deixando deserta esta estación como si estivera no pleno oeste americano», concluye Crespo.