Castigo a los ángeles

F. S. CORDÓN

DEZA

CIMA DE VILA | O |

18 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

CUANDO los fanáticos de Humphrey Bogart le vimos morir en una película optamos por fichar al director para no ver más una obra suya. Nuestro héroe de Casablanca no debía palmarla en ningún largometraje. Verlo caer abatido a balazos era un insulto. Hay personajes creados para ganar todas las batallas, o para subir al cielo con la chica, dejando un rastro de victorias. Tampoco nos gustaba que Drácula fuera atravesado por una estaca. Hay malos que deben volver con nuevas fechorías. De esa forma, el cielo siempre será el destino de los benefactores de ficción, como lo es para los humanos que no nos comemos a los niños. Y el infierno debe quedar para los malvados, y de paso para mi cuñada. En A Estrada tenemos un depredador de basureros incontrolados. Trabaja a plena luz del día, y no se le conoce debilidad alguna en su obsesión. Podríamos verlo como un ángel. Hace cuatro años teníamos en el municipio más de sesenta vertederos ilegales, y ahora no deben quedar más de media docena. Y no sacó presupuesto de las arcas municipales. Pero el diablo no descansa, y -malvado él- desorientó hace poco a unos agentes del Seprona para que chocasen con dos de esos basureros aún no eliminados en A Estrada. No se le ocurrió al Se ñor de los Cuernos enviar a los agentes a otro municipio donde los basureros incontrolados ??siguen a la vista. La diablura es perversa, porque la denuncia de los agentes llegó a un fiscal, que debe vivir en un gran municipio donde no queda un basurero incontrolado. Y el hombre quiere poner firme a los estradenses porque por aquí tenemos dos vertederos ilegales. Tenemos a un fiscal buscando basureros en el rural, y a los ganaderos pidiendo a la Justicia protección ante los lobos.