Energías de Pontevedra deberá aportar en tres días el justificante de alta en el IAE La mesa de contratación, que presidió Crespo, lo consideró un defecto subsanable
02 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l gobierno municipal de Lalín continúa con la mala racha en los concursos públicos. Ayer, la mesa de contratación para adjudicar el parque eólico singular de Lalín se vio obligada a dejar sobre la mesa la adjudicación a la única oferta admitida, de Energías de Pontevedra S. L.. La razón fue la falta del justificante del alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) dentro de la documentación general de la propuesta. La mesa de contratación, presidida por el alcalde Xosé Crespo, acordó que al tratarse de un defecto subsanable, concede al licitador un plazo de tres días para presentar el citado documento. Canon anual Por lo que respecta a la oferta económica planteada, la propuesta de Energías de Pontevedra señala que satisfará al Concello de Lalín un canon del 15 por ciento de la facturación bruta anual de la actividad, exceptuando el IVA. Además presenta, en lo relativo a las referencias técnicas, un plan económico financiero de la concesión y una mejora consistente en circunstancias que favorecen la implantación del parque eólico singular. La mesa de contratación, que abrió en la tarde de ayer las proposiciones al concurso, estuvo integrada por el alcalde Xosé Crespo, como presidente; y actuaron como vocales el concejal de Hacienda, Manuel Gómez Estévez; el ingeniero técnico municipal, José Varela y la interventora municipal, María del Carmen Méijome. Por parte de la empresa concursante, asistió Cristina Azpilicueta. Alegaciones desestimadas El concurso para la adjudicación del parque eólico singular de Lalín había motivado las alegaciones por parte de dos empresas del sector. El gobierno municipal acordó, en una de sus últimas juntas semanales, desestimar ambos recursos, tras haber sido planteados en comisión. Inicialmente, tras serle concedido al Concello de Lalín el parque eólico singular, se había barajado la explotación directa de las instalaciones. Sin embargo, más tarde se optó por un concurso público, con el argumento municipal de que se facilitaría la complicada gestión de la infraestructura.