?a imagen resulta lo suficientemente elocuente para explicar en qué se ha convertido el aparcamiento provisional habilitado en la parte trasera del teatro Principal de A Estrada. En realidad, sirve de cementerio para viejos vehículos abandonados. Algunos de ellos con un progresivo deterioro e incluso con riesgos para cualquier niño o persona despistada que se acerque a ellos, ya que tienen cristales rotos con los que resultar fácil cortarse. No estaría de más la actuación de las autoridades para exigir su retirada a los dueños y, si no se localizan, realizar esas labores que evitarán riesgos y a la vez permitirán ganar espacio para aparcar coches en buen estado. Dentro de esa campaña cívica emprendida por el Concello para mejorar la imagen de la villa.