Crónica | Entre el «Prestige» y las operaciones militares en otros países
14 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.En marzo del 2002, Díaz de Villegas sustituyó oficialmente al general Juan Yagüe al frente de la Brilat. Hasta ese momento había desempeñado el cargo de General Jefe de Relaciones Exteriores de la División Multinacional Sudeste en Mostar (Bosnia). Además anteriormente había participado en operaciones en el Sáhara y Kosovo. Aquel año, la Brilat no sólo tuvo que regresar al polvorín de los Balcanes, sino que también se involucró en la lucha contra la marea negra provocada por el Prestige. La de Kosovo supuso la quinta misión de la brigada en la ex Yugoslavia, donde compaginaron la labor propiamente castrense con la humanitaria -protección de etnias minoritarias y desactivación de minas-, mientras que para limpiar el chapapote se desplegaron por distintos arenales de la costa gallega. No pasarían muchos meses hasta que las tropas pontevedresas se vieran embarcadas en un nuevo operativo castrense, el más polémico en el que han tomado parte activa los soldados pontevedreses. Y es que la presencia de las tropas en Irak fue muy criticada en la calle y provocó una honda crispación política. Y llegó el 2005. Dos misiones, en Afganistán y Pakistán, han coronado lo que ha sido la participación de la Brilat en misiones internacionales durante el mandato de Díaz de Villegas. Uno de estos operativos estuvo marcado por la tragedia al fallecer doce soldados de la Brilat en el accidente de un helicóptero en Afganistán. Escasas jornadas después de concluir con las labores de seguridad de cara a las elecciones al parlamento afgano, la Brilat fue nuevamente llamada. Dado que lidera la Fuerza de Respuesta Rápida de la OTAN, la Alianza Atlántica requirió a las tropas de Figueirido para que formaran parte de un contingente multinacional para socorren un territorio que devastó un terremoto a principios de octubre. Se trata de la primera misión humanitaria que comanda la OTAN en toda su historia.