El eclipse me confunde

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

03 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

AQUEL CUBANO mediático ya lo tenía claro hace años. Además de superdotado, Dinio tenía algo de profeta. Quizás le había concedido el don la bruja Lola, Rappel o cualquiera de los esperpentos con los que solía compartir plató y parrilla televisiva. A Dinio, la noche lo confundía. Por la oscuridad, suponemos. A los estradenses, el eclipse de ayer también los desorientó un poco. Y eso que no llegó a oscurecerse de todo el cielo. Eran cerca de las once de la mañana cuando un puñado de estradense se echaron a la calle para observar el fenómeno. No hubo grandes aglomeraciones. La astronomía no tienen tantos seguidores como la astrología y sus horóscopos o la telebasura y sus drogas. Casi todo el mundo sabe más de signos del zodíaco o de Operación Triunfo que de planetas, satélites, galaxias o nebulosas. Quizás por eso más de uno confirmó que el eclipse anular de ayer era un eclipse total y algún otro creyó que era la luna el gajo brillante que se veía al comienzo. Cada uno lo interpretó como quiso. Eso sí, la campaña de prevención surtió efecto, porque los estradenses agotaron los cristales de soldador en las ferreterías y, quienes no tenían ni cristal ni gafas, por miedo a terminar ciegos, hasta caminaban cabizbajos. El caso es que el cielo empezó a oscurecerse pasadas las 10.30 de la mañana y el fenómeno confundió. Confundió como la noche confundía a Dinio. El primero en picar fue un búho que habita en los jardines, que al detectar la oscuridad y el fresco deleitó al público con una serenata diurna. También el alcalde estradense se confundió. Quizás bajo los efectos del eclipse, afirmó que los vecinos de Souto de Vea tendrán que ceder terrenos para las aceras. No es exacto. Lo que tendrán que hacer es liberarlos, ya que los terrenos son públicos, pero fueron ocupados irregularmente en su momento.