?os propietarios de locales nocturnos de Lalín se quejan de la caída en picado del número de clientes en los últimos meses a causa de la rigidez en el cumplimiento del horario de cierre que se les exige. Echan en falta entre 1.100 y 1.200 clientes cada noche de sábado, lo que se traduce en locales que hace poco estaban llenos los fines de semana permanezcan ahora casi vacíos. Cinco propietarios de pubs y una discoteca de Lalín presentaron ayer sus protestas al alcalde, Xosé Crespo, y al edil de Mobilidade Urbana, Ramiro Ruibal. Los dueños de locales quieren que se dé a Lalín el mismo trato que a otras zonas de Galicia y apuntan que los jóvenes se están yendo a Melide o O Carballiño, donde hay mayor permisividad. Los hosteleros se quejan también de que las fuerzas de seguridad estén encima de ellos para exigirles el cierre en hora y les impongan cuantiosas multas en caso del más mínimo incumplimiento y en cambio no acudan con la misma celeridad cuando los llaman para intervenir en algún disturbio como puede ser una pelea. En las últimas semanas en los locales se han producido un par de incidentes protagonizados, entre otros, por personas de origen argelino. En estos casos se trataba de alguna pelea que enfrentó a cerca de una veintena de personas. Los inmigrantes de origen argelino salen habitualmente en grupos de hombres muy numerosos de diez o más personas. Los hosteleros remitirán por escrito las quejas en torno al horario al Concello, a la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra y a la Delegación del Gobierno en Galicia. Crespo les manifestó su total apoyo reclamando que se cumpla la legalidad en todos los municipios y pedirá la convocatoria de una Xunta Local de Seguridade urgente.